domingo, 31 de agosto de 2008

Instantes mágicos


Es necesario correr riesgos, decía. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado.

Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana. Pero quien presta atención a su día, descubre un instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales. Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.

La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones…, pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.

Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar hacia atrás —porque siempre miramos hacia atrás— oirá el corazón que le dice: «¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos. Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida.»

Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.

(Fragmento del libro A orillas del rio piedras me senté y lloré)

Conciencia I


Todo es energía, la materia no existe como la conocemos con nuestros sentidos limitados, la diferencia que existe, entre la piedra, el aire, el agua y el hombre es que el Ser humano es energía con consciencia de existencia (Carl, Sagan)

Consciencia II

La conciencia es el Ser en manifestación a través del cuerpo físico. Esta consciencia se va abriendo a medida que tenemos una visión expandida y trascendente de la ilusión que vivimos, luego se expande impregnando de a poco la visión que pasa de ser unicista a ser cósmica.
Instalados en esta visión a la que podemos denominar visión universal de trascendencia las emociones distorsionadas van perdiendo intensidad instalándose cada vez más la visión del amor incondicional.
Entonces conociendo las dos caras del alma el juego es consciente y sales y entras de tu ego a tu conciencia superior instalándote en la voluntad trascendente de tu alma…
JUEGA, A ESO VINIMOS A LA NAVE TIERRA.
Claudia María 20/08/08