viernes, 20 de agosto de 2010

.Perder la esperanza: El último apego.



Por Lauren C. Gorgo
16 de Agosto 2010

Traducción: Margarita López
Edición: El Manantial del Caduceo

¿Recuerdan en la última actualización cuando dije.... “si podemos caminar a través de este portal TAN estrecho, plenamente presentes y completamente vacíos de intención, vamos a experimentar un cambio importante en muchos niveles”?

Bueno, no es que haga falta que se los diga, pero todavía estamos tratando de hacer pasar todo nuestro yo plenamente encarnado a través de esa abertura pequeñita. Y nuestra tasa de éxito... o la facilidad con la que esto sucede... tiene todo que ver con la parte de “completamente vacíos de intención”.

La verdad es que la mayoría de nosotros queremos atravesar ese portal tan desesperadamente, que estamos haciendo todo lo que se nos ocurra para derribar esa puerta y salir corriendo como si nos llevara el diablo.

Se nos está forzando, por medio de la pura frustración, a encontrar una forma de salirnos de esta caja paradójica en la que nos hemos encerrado... se nos está forzando a entregarnos a una nueva forma de ver y hacer las cosas, acceder y utilizar todo un nuevo conjunto de herramientas en un ámbito completamente nuevo de la experiencia humana.

Tratar y Forzar

En las últimas semanas... pero sobre todo días... abundan los sentimientos de desesperanza y desesperación. Hemos estado tratando frenéticamente de acceder a este portal hacia nuestras nuevas vidas, raspando las uñas a contrapelo, buscando siquiera el agarre más pequeño que nos ofrezca la posibilidad de forzar esa puerta y abrirla.

Cada vez que encontramos una ranura lo suficientemente profunda como para apalancar la pesada masa de la puerta, perdemos agarre, la puerta se cierra de golpe y volvemos a caer en nuestras viejas maneras, en esas viejas energías de las que estamos luchando por liberarnos.

Nuestros cuerpos físicos siguen gritando... “¡ME RINDOOOO!”... resistiéndose rebeldes a integrar una onza más de luz o a abrirnos paso a través de un día más sin resolución.

Pero incluso a través de toda esta resistencia que estamos enfrentando, se nos dice que existe, en efecto, una puerta aquí... y que EXISTE una forma de atravesarla... y a riesgo de reutilizar algunos lugares comunes desgastados... no podemos forzarla con nuestras manos, sólo podemos hacer que se abra con nuestro corazón.

Avanzar a través de esta “zona de muerte activa” requiere que soltemos toda resistencia mental y emocional hacia ella.... que nos asentemos plena y completamente en la incomodidad presente, de modo que podamos ir tanteando nuestro camino hacia el otro lado. Es casi como si este portal sólo existiera para quienes no lo quieren... pero más apropiadamente, este portal sólo existe para quienes no lo “necesitan”.

Lo que nos lleva de regreso a la vieja anomalía.... ¿cómo podemos NO querer algo que queremos tan desesperadamente?

Y la respuesta es siempre la misma... tenemos que soltar el apego a nuestros deseos... dejar ir, entregándonos en completa aceptación de lo que es. No es que vayamos a perder nuestros deseos más preciados en el otro lado, es que tienen que estar desconectados, actualizados, recableados, afinados y completamente libres de apego humano.

Cavar Profundo

Los Arcturianos me están diciendo que... “hubo un tiempo en que cada uno de ustedes fue guiado al espacio de no-espacio, cuando podían liberarse más fácilmente de las ataduras. Pero ahora, en las horas finales y al sentir la creciente angustia de querer avanzar tan desesperadamente, no pueden encontrar ni asentarse en esa misma sensación de alivio”.

Vaya, ¿te parece??? Ahora, de acuerdo, yo soy tan culpable de esto como el idiota promedio que aceptó este mal-concebido viaje... espera, ¿nosotros aceptamos esto?... pero de algún modo, por alguna detestable fuerza mayor a la nuestra, aún así. no. podemos. rendirnos. TENEMOS que recordar... ahora más que nunca... que por debajo de la mortal fatiga y desconexión, todavía tenemos el poder dentro de nosotros para abrirnos paso a través de estos portales... sólo que es tan fácil perder de vista esto en la creciente frustración de nuestro implacable atascamiento-en-el-fango.

Y si todo eso no fuera mucho pedir, también tenemos que darnos cuenta de que esa frustración también tiene su propósito divino... es el creciente impulso de deseo puro de algo mejor, que se está acumulando como la presión de un motor de combustión, aplicando una fuerza irracional en nuestros pistones restaurados, para que podamos ser catapultados hacia nuestras nuevas vidas.

Así que aunque estemos mucho más que cansados y molidos... se nos sigue instando a recordar que siempre hay un camino a la paz... pero para acceder a este espacio se requiere un cambio de perspectiva... una liberación... una entrega... y un dejar ir de proporciones sin precedentes.

Perder la Esperanza

Hace poco mencioné que este proceso de dejar ir era muy similar a la muerte física en cuanto a que primero tenemos quesoltar todos los apegos emocionales para llegar al otro lado donde va a abundar el amor en mayor medida.

Es parte de nuestra naturaleza aferrarnos... pero como con todos los finales, el deseo de aferrarnos a la larga comienza a disminuir y nos quedamos frente a la incertidumbre de “¿y ahora qué?”

En este momento estamos en la etapa de liberación de las capas más profundas del apego humano, y eso incluye al deseo de seguir aferrándonos, así como a nuestra compañera de tanto tiempo... la ESPERANZA. Desde una perspectiva más elevada, la esperanza es en realidad sólo resistencia disfrazada. Es una expresión acaramelada de duda, malestar con la incertidumbre, descontento con lo que es, y una incapacidad para entregarse a la presencia plena.

Debido a que estamos entrando tan plenamente en nuestro auténtico yo, estamos perdiendo nuestra fuerza y capacidad para aferrarnos a nada... y la esperanza es lo último que se va. Contrariamente a la visión de Forrest Whittaker en 1998... la-esperanza-no-flota aquí. De hecho, nos hundiría si tratamos de aferrarnos.

Así que no se alarmen ni se sientan confundidos si no ya pueden reunir la energía para creer en el resultado de este viaje... no se supone que lo hagan. Literalmente, no podemos llevar la esperanza con nosotros porque es demasiado densa.

En esencia, la esperanza es un derivado de la carencia... de no-tener, pero querer... de incompletitud... y simplemente no se la puede mantener en las frecuencias superiores de completitud. Adonde estamos yendo, la esperanza se transforma en conocimiento, y la paz viene con la presencia cuando estamos en plena aceptación de lo que es, sin querer que nada sea diferente. Éste es el estado máximo de entrega, y el que se necesita para pasar “go”.

En lugar de esperar o querer que las cosas sean diferentes en este punto, tenemos que tomar el enfoque contrario... tenemos que entregarnos de todo corazón y por completo al malestar de la incertidumbre, de manera que emerjamos en el otro lado con un conocimiento visceral... seguros de nuestra maestría, y capacidad de sostenerla.

Todas las ilusiones/delirios, esperanzas, sueños, expectativas, etc... todo lo que hemos fabricado en nuestra mente o utilizado como combustible... ¡o como zanahorias!... para seguir avanzando, o impulsarnos hasta aquí, ahora debemos soltarlo para poder meternos por ese portal. Y para que esto quede claro... ese portal está construido en el umbral de ambos, los finales Y los comienzos... cuando completamos un ciclo, el final de lo viejo es sólo el principio de lo nuevo... es por eso que suceden simultáneamente.

En caso de duda, recuerden que son los fieles, no los que tienen esperanza, quienes se levantarán con el nuevo sol.

Y tengan en cuenta que no es que no podamos tener, manifestar o lograr nuestros preciados deseos que están quemados dentro de nuestros planos galáctico-genético, es que cada puerta es cada vez más y más pequeña, y para poder llegar al otro lado cada uno tenemos que dejar atrás más y más... dejar ir lo que percibimos que necesitamos para ser auténticos y verdaderos... donde verdaderamente experimentamos con cada fibra de nuestro ser que ya lo tenemos todo.

Estamos oficialmente atravesando las capas más putrefactas de sedimento que existen en las capas más profundas de nuestro ser. Nos estamos convirtiendo en vehículos completamente vacíos (neutrales) para que la luz de nuestra divinidad pueda llenar todos los recovecos de nuestras personalidades profundamente excavadas.

Este profundo dejar ir es desconcertante de experimentar, y nos lleva a través de los desafíos más obscenos al enfrentar nuestras mal-creaciones y limitaciones. Podrían estar pensando para sí mismos... qué me puede quedar para dejar ir... y justo en ese momento, ¡nos damos cuenta de que seguimos aferrándonos a la frustración de dejar ir! Sí, la maestría es algo ridículo.

Sucesos Físicos

Todo duele.

(Para información y síntomas más detallados, visitar el foro de TWYH –en inglés.)

La Zambullida

La prueba física de nuestros logros galácticos y terrenales está llegando a un punto crítico, está a punto de reventar como el diluvio de Noé e inundar nuestras vidas inmensamente vacías. Y aunque podamos sentirnos incapaces de seguir creyendo esa verdad, los invisibles están diciendo... “¡deja ir eso también!”

Para aquellos de ustedes por ahí que están colgando de ese hilo deshilachado... ¡es hora de zambullirse! Ya no hay literalmente nada a qué aferrarse, y por una buena razón... porque no hay nada en este lado que podamos llevar al otro... lo único que permanece es nuestra confianza en esa aún callada voz interior... la voz que nos está empujando a través de todo a pesar de la resistencia y las frustraciones que enfrentamos.

Es muy fácil comprender cómo soltar el último hilo puede ser una experiencia muy liberadora, pero hacerlo realmente... despegar nuestros dedos de las únicas cosas que nos quedan a qué aferrarnos... en qué creer... qué esperar... es una historia completamente diferente.

Pueden estar tranquilos, lo estamos haciendo ya sea que lo queramos o no. Podrá no ser bonito... podrá no ser divertido... pero de alguna manera, de algún modo, ¡vamos a pasar por esa maldita puerta!

La Clave

Este proceso de expansión nos obliga muy naturalmente a hacernos más grandes que nuestro pasado... hasta el punto en que nada aquí se siente ni remotamente bien ni interesante, y nos embarga el aburrimiento mientras vadeamos por el vacío, esperando a que nuestro nuevo nivel de reconexión se afiance. Estamos tan aburridos aquí que hasta el aburrimiento es aburrido.

Y si ustedes son como yo, entonces están especialmente aburridos de todo el proceso y ya han llegado a su límite con todo este habla y habla y habla de la ascensión. Yo personalmente, ya no puedo ni ver esa palabra sin querer darme de cabezazos contra las paredes. Algunas mañanas me levanto y pienso, ya no queda absolutamente NADA que decir... no podemos seguir dándonos ánimo a nosotros mismos ni por un... día... más... de.... esto. Y por supuesto, luego lo hacemos.

Esto se debe a que ya hemos explorado todo el territorio aquí y estamos avanzando... oh dios por favor... a un lugar donde vamos a tener nuevos intereses, o intereses existentes revisados, que finalmente tendrán un suelo fértil para reemplazar a la tierra estéril que una vez impidió el crecimiento de nuestros sueños de mayor dimensión. En nuestros nuevos jardines, sin embargo, nuestras intenciones van a echar raíces fácilmente, porque dentro del suelo se contiene el equilibrio apropiado de nutrientes para sostenerlos y alimentarlos.

Desde mediados de agosto hasta principios de septiembre vamos a seguir asimilando esta enorme expansión que nos está impulsando a salir de nuestras viejas vidas... aunque con un poco más de conexión... y hacia dentro del nuevo marco desde el cual vamos a operar. Podrían encontrar que los finales repentinos son reemplazados inmediatamente por nuevos comienzos y que gran parte de esto está sucediendo con o sin su participación. Así es como debe de ser.

Estoy oyendo que en las próximas semanas vamos a tener acceso a nuevos reinos intermitentemente. Algo así como almas recién nacidas tratando de arraigarse en las dimensiones inferiores durante las etapas iniciales de la encarnación... y por supuesto dormir como ellos también... un día podemos llegar al otro lado, y al siguiente se nos prohíbe la entrada... pero cada vez que lo logremos, vamos a empezar a entender íntimamente nuestra capacidad de crear sin resistencia, y a darnos cuenta de que así es exactamente cómo siempre debió ser.

Así que cada vez que experimenten sufrimiento, recuerden que todo sufrimiento es resistencia a lo que es.

Sólo hay una combinación para la cerradura de esa puerta por la que todos estamos tratando de meternos: entrega-aceptación-aceptación-dejar ir.

Cada vez que llegan al fondo y encuentran la habilidad de abrazar la incertidumbre, de dar la bienvenida al desasosiego...

Derecha, izquierda, izquierda, derecha, CLIC...

... ¡están adentro!

Por la caída libre...
Lauren

ThinkWithYourHeart.net

2 comentarios:

Johnver dijo...

Que gran y cierta reflexion Claudia, hace unos años ni hubiera entendido esta entrada,sincera y llamando las cosas como son, un humano compartiendo honestamente lo que de verdad nos pasa,la verda cuantas veces no me he dicho unas preguntas como esta del ya no quiero saber nadamas de asenciones e iluminaciones, inevitablemente ya no se puede salir entonces no queda otra que soltarse y confiar.

De principio a fin me gusto tu este post.

Claudia te invito si tenes los animos y el tiempo a compartir con nosotros en una comunidad de amigos donde compartimos temas y materiales de apoyo como estos.

Un Saludo y lo piensas, vale.

http://rincondearmonia.ning.com/

Johnver dijo...

………Sin embargo por mucho que se esfuerce el ego en sabotear el camino espiritual, si nos mantenemos firmes en él y trabajamos a fondo en la práctica de la meditación, poco a poco iremos descubriendo lo embaucados que estábamos con las promesas del ego, sus falsas esperanzas y sus falsos temores. Poco apoco empezamos a comprender que tanto la esperanza como el temor son enemigos de nuestra paz mental; las esperanzas nos engañan y nos dejan vacíos y decepcionados y los temores nos paralizan en la estrecha celda de nuestra falsa identidad. Asimismo vamos viendo cuán absoluto ha sido el dominio del ego sobre nuestra mente y advertimos que el ego, como un timador chiflado, nos ha estado estafando durante muchos años…….”