jueves, 25 de diciembre de 2008

.Jiddu Krishnamurti.


DEL DIARIO II

Abril 10, 1975

En el silencio de la noche profunda y en la quieta y apacible mañana, cuando el sol está tocando las colinas, hay un gran misterio. Está ahí, en todas las cosas vivientes. Si uno se sienta tranquilo bajo un árbol, percibirá la antigua tierra con su misterio incomprensible. En una noche silenciosa, cuando las estrellas lucen claras y cercanas, uno puede advertir el espacio en expansión y el misterioso orden de todas las cosas, lo inmensurable y la nada, el movimiento de las oscuras colinas y el ulular de un búho. En ese silencio absoluto de la mente, este misterio se expande sin tiempo ni espacio. Hay misterio en aquellos antiguos templos construidos con cuidado infinito, con una atención que es amor. Las pequeñas mezquitas y las grandes catedrales pierden este misterio intangible porque hay fanatismo, dogma y pompas marciales. El mito que está oculto en las profundas capas de la mente no es misterioso; es romántico, tradicional y condicionado. En los rincones secretos de la mente, la verdad ha sido desalojada por los símbolos, las palabras y las imágenes; en todas estas cosas no hay misterio alguno, son las agitaciones del pensamiento. En el conocimiento y su actividad, hay admiración, aprecio y gozo. Pero el misterio es absolutamente otra cosa. No es una experiencia que pueda reconocerse, guardarse y recordarse. La experiencia es la muerte de ese misterio incomunicable; para comunicarnos necesitamos una palabra, un gesto, una mirada, pero para estar en comunicación con aquello, la mente, la totalidad del propio ser debe hallarse al mismo nivel, al mismo tiempo y a la misma intensidad que aquello que llamamos misterioso. Esto es amor. Con esto se abre el misterio total del universo.
Esta mañana no había una nube en el cielo, el sol estaba en el valle y todas las cosas se regocijaban, excepto el hombre. Él miraba esta tierra maravillosa y continuaba con su trabajo, sus penas y sus pasajeros placeres. No tenía tiempo para ver; se hallaba demasiado ocupado con sus problemas, sus agonías, su violencia. El no ve ese árbol y, por ende, no puede ver su propio tormento. Cuando se ve obligado a mirar, hace pedazos lo que ve y llama a eso análisis; escapa de ello o directamente no quiere ver. En el arte de ver radica el milagro de la transformación, la transformación de ‘lo que es’. Lo que ‘debería ser’ jamás existe. El inmenso misterio está en el acto de ver. Esto requiere interés, atención, que es amor.

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.Krishnamurti:El miedo.


¿Puede uno disolver el miedo completamente si encuentra la causa del mismo?
KRISHNAMURTI: Mirad, si estáis poniendo toda vuestra atención después de una hora de esta clase de charla, vuestra mente debe estar cansada, y también el cuerpo. Escuchar con completa atención es algo que la mayoría de nosotros no hemos hecho hasta ahora, y es cosa muy ardua.
La señora pregunta: ¿Se disuelve el temor conociendo su causa? ¿Se disuelve? Uno conoce generalmente la causa del temor; la muerte, la opinión pública, las cosas que uno ha hecho y que no quiere que sean descubiertas, etc. La mayor parte de las personas conocen la causa de su miedo, pero eso evidentemente no pone fin al miedo. Por el análisis puede uno descubrir alguna oculta causa del temor, pero tampoco esto libera de él a la mente. Lo que la libera del temor y os aseguro que la liberación es completa- es el darse cuenta del temor sin la palabra, sin tratar de rechazar el temor o escapar de él, sin querer estar en algún otro estado. Si con toda atención os dais cuenta del hecho de que hay temor, entonces hallaréis que el observador y lo observado son una sola cosa, no hay división entre ellos. No hay un observador que dice: “Tengo miedo”; hay sólo el miedo sin la palabra que indica ese estado. La mente ya no escapa, ya no trata de librarse del temor, ya no trata de hallar la causa, y por lo tanto ya no es esclava de las palabras. Sólo hay un proceso de aprender, que es el resultado de la inocencia, y una mente inocente no tiene miedo.

Del Libro: Tragedia del Hombre y del Mundo, La Mente Mecánica.
J. Krishnamurti.

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.Rollo May.


En la actualidad Rollo May ha sido el psicólogo que mas ampliamente se ha referido a este tema retomando los aportes anteriores, abordándolo desde una perspectiva comprensiva. Considera así, que la raíz de la problemática de la ansiedad se halla en los valores, que al verse amenazados, desencadenan en el individuo un sentimiento de aprehensión, al que llamaría ansiedad.

Rollo May (1988) afirma que los movimientos en pro de la salud mental han puesto su acento en "la liberación de la angustia"; sin embargo, el ser humano se ha dado cuenta de que esto no es posible. Se observa así como las personas tratan en todo momento de huir de su angustia, buscando siempre la compañía de algún ruido como el de la televisión y la radio, hasta el extremo de llevarse consigo esos aparatos portátiles por las calles, o sino toman el camino más corto hacia esa liberación mediante el uso del alcohol y drogas tranquilizantes. No obstante, al querer liberarse de la angustia se privan del elemento más estimulante para vivir, ya que ésta constituye una fuente de energía y potenciadora de la vida.

Rollo May (1966, p. 7) ha sido el psicólogo que ha tratado más ampliamente el problema de la ansiedad, desde una perspectiva existencial. Resaltando la relevancia de dicho problema, al señalar que "todo ciudadano consciente de nuestra sociedad se da cuenta, sobre la base de su propia experiencia y la observación de los otros, de que la angustia es un fenómeno invasor y profundo en la mitad del siglo XX".

LA ANSIEDAD VISTA DESDE LA PSICOLOGIA EXISTENCIA DE ROLLO MAY

"Soy un estudiante universitario caminando hacia la oficina del dentista para la extracción de un diente. En el camino me encuentro con un profesor en cuya clase he estado este semestre y a quien visité en su oficina, él no me habló, ni me saludó de ninguna forma. Después de que pasé, comencé a sentir algo muy molesto en mi "pecho". ¿No soy digno de ser notado? ¿No soy nadie o nada?. Cuando el dentista tomo sus instrumentos para extraer mi diente, sentí un miedo mucho más intenso que la ansiedad que sentí en la calle. Aún así el miedo fue olvidado tan rápido como estuve fuera de la silla del dentista. En cambio la ansiedad estuvo conmigo todo el día y podría además aparecer por la noche en mis sueños". (Rollo May, 1996, p. 205)

El concepto de ansiedad ha sido estudiado en conjunto con el concepto de miedo, bajo el supuesto de que estos "tienen la misma base neurofisiológica", lo cual ha dificultado su diferenciación. La diferencia, según Rollo May (1996), radica en que estas reacciones ocurren en diferentes niveles psicológicos de la personalidad.

La ansiedad se refiere a un nivel más básico de la personalidad, la "esencia" en lugar de la periferia, pudiendo llegar a ser más dolorosa que el miedo, puesto que "toca el nervio vital de la propia estima y su sentido de valer como persona, lo cual constituye un aspecto importante de su experiencia de sí mismo como ser". En contraste el miedo aparece ante patrones adquiridos durante el proceso de aprendizaje, siendo el resultado de la maduración del individuo, el cual puede llegar a localizar la amenaza fuera de él es decir, "el miedo puede objetivarse", lo que no ocurre en la ansiedad puesto que ésta no puede ser separada del individuo, siendo así una experiencia tanto subjetiva como objetiva. (Rollo May, 1977, p. 74)

"La ansiedad es el estado de espíritu del individuo al darse cuenta de que su existencia amenaza ruina, de que puede hundirse con todo su mundo y convertirse en nada", con estas palabras describe Rollo May (1977, p. 75) la vivencia subjetiva de la ansiedad; sin embargo, para él, ésta también puede ser observada desde fuera, en las personas normales, representada en aburrimiento, actividad compulsiva, diversiones sin motivo ni sentido e interrupción de la atención.

Al considerar la ansiedad ontológicamente se aclaran las diferencias de ésta con el miedo, ya que es entendida "como la experiencia de la amenaza inminente del no-ser". Es así como se aprecia el conflicto interno implícito en la ansiedad: "La ansiedad se produce en el punto psicológico en el que el individuo se enfrenta con la aparición de alguna potencialidad o posibilidad de llenar su existencia", lo cual implica al mismo tiempo la destrucción de la seguridad presente y provoca la tendencia a negar la nueva potencialidad. (Rollo May, 1977, p. 75)

Rollo May (1990) elabora su concepto de ansiedad tomando como base los valores al retomar los planteamientos de Nietzsche, quien considera al hombre como el "valuador". Por consiguiente, para May, el ser humano es aquel quien interpreta su vida y su mundo sobre la base de símbolos y significados, los cuales se transforman a medida que se da el proceso de maduración del individuo, adoptando un carácter cada vez más simbólico, dejando de importar el hecho de satisfacerlos o no materialmente, e importando que "la satisfacción radica en sostener los valores"; así la persona experimenta los valores internamente, proporcionándole la base para el conocimiento de si mismo.

Partiendo de la definición de ansiedad formulada por Rollo May (1990, p. 81) : "la aprehensión desentrelazada por la amenaza a algún valor que el individuo considera esencial para su existencia como persona", se puede afirmar que nadie puede evitar sentir ansiedad en ningún momento de su vida. Más aún, ésta es un medio que da paso a la ampliación de la conciencia, cuando se convierte en una experiencia constructiva para el individuo, en la medida en que éste sea capaz de renunciar a la seguridad inmediata en busca de metas más vastas. Sin embargo los seres humanos al encontrarse sin bases, ni valores que le permitan el conocimiento de sí mismo y relacionarse con el mundo, evaden la responsabilidad que deben tener frente a su existencia a través de la seguridad que le brindan los dogmas, lo cual limita las posibilidades del individuo, encerrándolo entre murallas, sin contacto con el mundo.

"Todos los valores sociales atraviesan por un cambio radical", es así como la situación actual se constituye en una época de transición, actualmente manifiesta en las guerras, depresiones económicas y amenazas políticas que son claros síntomas de la problemática de la ansiedad subyacente a la sociedad contemporánea. (Rollo May, 1990)

Dicha problemática se ve reflejada en el individuo bajo la forma de neurosis u otras alteraciones emocionales y psicosomáticas, además en el uso de medios externos, como la tecnología, que lo han llevado a alienarse, y cuyo trasfondo se halla en el hecho de que el hombre no sabe que roles ha de desempeñar, en que principios ha de creer o hacia donde debe dirigirse.

El punto de partida de esta incertidumbre se halla en que el ser humano asiste al desmoronamiento de las bases que edificaron sus creencias, ya que al carecer de referencias para manejarse en la vida ha sido llevado a convertirse en un ser sin rumbo.

Esta época de transición de valores se ha hecho inmanejable para el individuo, ya que en la medida en que el desarrollo de la cultura de occidente tomó el camino de la dominación del mundo y de sí mismo, se dio la escisión sujeto-objeto, llevando a que la relación del individuo consigo mismo y la naturaleza se trastornara, replegando su conciencia al olvidarse de que el sentirse como sujeto y objeto al mismo tiempo, fortalece la conciencia de cada uno como individuo.

Así el individuo es un objeto manipulable, lo que le imposibilita verse como un ser que está en la continua búsqueda de la expansión mediante una vida plena de significado, degenerando en lo que él mismo ha llamado "la crisis de la perdida de sentido de significado". De esta forma el individuo se sume en el colectivismo, es vulnerable al moldeamiento de su mente y sus emociones, se pierde en su relación con el mundo, y su imagen cambia dependiendo del tipo de información que recibe; como diría Rollo May (1990, p. 46): sucumbe "...a la tentación de usarla (la tecnología) como una manera de evitar enfrentarse (nos) con nuestra propia ansiedad, nuestra alienación y nuestra sociedad".

Extracto del texto

El Concepto de la ansiedad desde el enfoque comprensivo. Prof. P. Arévalo y Prof. C. Plata

Biografía Rollo May

viernes, 19 de diciembre de 2008

.Amantes:Inteligencia creativa.


Amantes: Inteligencia creativa… Running In Field

¿Como pueden comportarse inteligentemente dos amantes?...

Cuando has entrado en una relacion profunda con alguien, surge una gran necesidad de estar solo. Empiezas a sentirte agotado, exhausto, cansado…. Alegremente cansado.

Fue tremendamente hermoso relacionarse, pero ahora te gustaria estar en soledad, para poder serenarte de nuevo, para poder volver a estar rebosante, para poder estar enraizado en tu propio ser.

En el amor entraste en el ser de otro, perdiste contacto contigo mismo. Te sumergiste, te embriagaste. Ahora necesitaras volverte a encontrar a ti mismo. Pero cuando estas solo, estas creando otra vez la necesidad de amor. Pronto estaras tan lleno que te gustaria compartir, estaras tan desbordante que te gustaria estar con alguien en quien verter, a quien darle.

El amor surge de la soledad

La soledad hace que estes repleto. El amor recibe tus dones. El amor te vacia para que puedas volver a llenarte. Siempre que el amor te vacia, esta la soledad para nutrirte, para integrarte. Y esto es un ritmo.

Haz que tu hombre o tu mujer caiga en cuenta del ritmo. Se deberia enseñar a la gente que nadie puede amar las 24 horas del dia; son necesarios periodos de descanso.

Y nadie puede amar por encargo. El amor es un fenomeno espontaneo: cuando sucede, sucede y cuando no sucede, no sucede. No se puede hacer nada al respecto. Si HACES algo, crearas un fenomeno falso, un fingimiento.

Los amantes verdaderos, los amantes inteligentes, se daran cuenta mutuamente de este fenomeno:

*Cuando quiero estar solo, eso no significa que te este rechazando. De hecho, es gracias a tu amor que has hecho posible que este solo*.

Y si tu mujer quiere estar sola una noche, unos dias, no te sentiras herido. No diras que te ha rechazado, que tu amor no ha sido recibido y bienvenido. Respetaras su decision de estar sola por unos dias.

De hecho ¡te sentirás feliz!!!... Era tanto tu amor que se siente vacia; ahora necesita descansar para volver a llenarse.

Esto es inteligencia

Normalmente, piensas que te rechazan: Vas a tu mujer y si ella no tiene ganas de estar contigo, o no esta muy amorosa contigo, sientes un gran rechazo. Tu ego esta herido. Este ego no es algo muy inteligente.

Todos los egos son tontos. La inteligencia desconoce el ego; la inteligencia simplemente ve el fenomeno; trata de comprender por que la mujer no quiere estar contigo. No es que te este rechazando_ Sabes que te ha amado tanto, te ama tanto – pero en este momento quiere estar sola. Y si amas, la dejaras sola; no la torturaras, no la obligaras a hacer el amor contigo.

Y si el hombre quiere estar solo, la mujer no pensara:

* Ya no esta interesado en mi, quizas este interesado en otra mujer*.

Una mujer inteligente dejara al hombre solo, para que pueda volver a serenarse, para que vuelva a tener energia para compartir. Este ritmo es como el dia y la noche, el verano y el invierno; va cambiando.

Y si dos personas son realmente respetuosas – y el amor siempre es respetuoso, reverencia al otro; es un estado muy diferente, lleno de ruego – entonces lentamente os entendereis el uno al otro cada vez mas. Y tomareis el ritmo del otro y de tu ritmo. Y pronto descubrireis que, debido al amor, debido al respeto, vuestros ritmos se van acercando cada vez más… y entran en sincronia.

El amor da libertad y el amor ayuda al otro a ser el mismo o ella misma. El amor es un fenomeno muy paradojico. Por un lado, hace que seais un alma en dos cuerpos; por otro, os da individualidad, unicidad.

Os ayuda a dejar vuestros pequeños yos, pero tambien os ayuda a alcanzar el yo supremo.

Entonces no hay problema: el amor y la meditacion son dos alas, y se equilibran la una a la otra. Y entre ambas, tu creces.

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Extracto del libro “Inteligencia, La respuesta creativa al Ahora”

Autor: Osho

miércoles, 17 de diciembre de 2008

.Conjuros de memoria.




No sé si un sol desmedido y burlón
me atravesará de punta a punta
cuando salten de mi pecho todos los gritos guardados
cuando se rompan las oscuridades
de mi perfecta catedral secreta
con el sostenido sonido del órgano medieval
ululando su voz de parto,
su alarido de queja y de tristeza.

Estoy como nací-desnuda-
mojada de lágrimas con el pelo chorreándome nostalgia
y un cansancio vetusto acomodado en mis huesos
y mientras me dejo ir en el humo,
viene su mano y me sostiene
y me levanta y me hace tronar de júbilo,
me zarandea las ganas de vivir,
me dice verde con ojos de monte
azul con el pelo espumoso de mar
estrella con las uñas brillantes
viento y sopla mi angustia y la desperdiga
y me hace nadar en el aire, retozar en los arroyos,
romper los relojes del tiempo,
borrar la huella de mis pequeños pecados
vueltos trascendentes por los oscuros designios
de su otro yo iracundo hermano de este duende iluminado
que me persigue en el sueño
en el que corro huyendo, siguiéndole yo a mi vez
juego de gato y ratón hasta que viene la lluvia
y la risa y volvemos a ser amantes helechos hojas atrapadas
en las correntadas de mayo y todo vuelve a empezar
cuando cruzamos lavados y nuevos
el umbral del paraíso.

Gioconda Belli

martes, 16 de diciembre de 2008

.De la polaridad a la Unidad.


Jesús les dijo:

Cuando de los dos hagáis uno y cuando hagáis lo de dentro como lo de fuera y lo de fuera como lo de dentro y lo de arriba como lo de abajo y de lo masculino y lo femenino hagáis uno, para que lo masculino no sea masculino ni lo femenino sea femenino, cuando hagáis ojos en vez de un ojo y una mano en vez de una mano y un pie en vez de un pie y una imagen en vez de una imagen, entonces entraréis en el Reino.

TOMÁS. Evangelios Apócrifos, cap. 22.

.El lado bueno es siempre el mejor.



La expresión “Busca el lado bueno de la vida” no es sólo una forma de consolar a los que sufren, sino uno de los mejores instrumentos que poseemos. El doctor Peter Lodewick, que ha escrito un hermoso libro titulado A Doctor Looks at Diabetes: His and Yours, hace una perspicaz observación que puede aplicarse no sólo a esa enfermedad, sino a cualquier persona. Lodewick dice que, al contrario que muchos diabéticos a los que la dependencia de la insulina les produce irritación, él piensa que esa sustancia es una especie de bendición: “Si la insulina no se hubiera descubierto en 1921, mis posibilidades de sobrevivir habrían sido malas”, y continúa reflexionando: “Me siento admirado y agradecido; la insulina es para mí la sustancia que me da fuerza y vigor”. No podríamos encontrar un ejemplo mejor de que en cualquier faceta de la vida es siempre posible ver el lado bueno y de que cuando lo hacemos así, aumentan nuestra posibilidades de vivir más y mejor. Las estadísticas demuestran que el diabético ve en la insulina una especie de maldición y un recorte de su libertad, que sólo tiene la virtud de controlar su enfermedad, pero el doctor Lodewick lleva una vida activa, productiva y feliz y dedica muchos esfuerzos a conseguir que otras personas hagan lo mismo. Tenemos un nuestra mano la posibilidad de elegir cómo queremos que nos afecten las circunstancias; podemos odiar la insulina o utilizarla en nuestro provecho, pero, en todo caso, si queremos continuar vivos, tenemos que considerarla una bendición.

Piensa en varias cosas que consideres una molestia en tu vida. Luego, dales la vuelta y busca el lado bueno. ¿No crees que tu actitud determina tus posibilidades de restringir tu vida o sentirte libre?

sábado, 13 de diciembre de 2008

.Herman Hesse.


"No soy un hombre que sabe.
He sido
un hombre que busca, y lo soy aún;
pero no busco ya en las
estrellas ni en los libros,
comienzo a escuchar la enseñanza que mi
sangre murmura en mi.
Mi historia no es agradable, no es
suave
ni armoniosa como las historias inventadas;
sabe
a insensatez, y a locura, y a ensueño,
como la vida de todos los
hombres
que no quieren mentirse mas a si
mismos. "


viernes, 12 de diciembre de 2008

.Voracidad.














La Voracidad (trama intima) por Norberto Levy
La voracidad es el impulso a incorporar algo masivamente, en forma inmediata, sin contemplar las leyes que regulan esa incorporación sin disfrutar la ingesta. En esta medida, trasciende la relación con los alimentos y se extiende a todo aquello que pueda ser incorporado: conocimiento, bienes materiales, fama, prestigio, afecto, sexo... Como todo impulso que se intenta caracterizar, admite diferentes grados de intensidad. Si utilizamos como prototipo su forma más intensa podemos decir que la actitud que mejor la define es: Quiero todo, ya, para siempre, como sea....
Las causas
Tradicionalmente se considero que la causa de la voracidad era la suma de “hambre intensa más destructividad“, y esa destructividad fue explicada como expresión del instinto de muerte. Un nuevo enfoque prioriza otro componente: la desorganización. La suma es, entonces: “hambre intensa más desorganización“. Este cambio puede parecer menor y sin embargo modifica radicalmente la manera de comprenderla y transformarla.
Hambre intensa
La intensidad del hambre crece por acumulación y desplazamiento. La primera es casi obvia: cuando una necesidad no es satisfecha durante mucho tiempo, su intensidad se acumula. Si me gusta mucho el chocolate y durante meses lo tuve “prohibido“, cuando la prohibición cesa querré comerme la caja entera. Así de simple. Y lo mismo ocurre con cualquier otra necesidad no realizada, ya sea sexual, afectiva, de diversión, etc. Si hace mucho que no tomo vacaciones, cuando las tengo, quiero realizar en esos días todos los deseos que acumulé mientras no las tenía. Esto es inevitable y no necesariamente perjudicial. El problema se genera cuando esa acumulación me desorganiza y entonces, cuando finalmente estoy de vacaciones, todo lo que viva me parecerá poco, de modo tal que terminaré con poco disfrute y mucho cansancio.
Para entender el desplazamiento, hay que tomar en cuenta que entre las múltiples necesidades que puedo sentir existe cierta conexión. Si estoy padeciendo el alejamiento de un ser querido y el ámbito emocional me resulta extraño, y lo que sé hacer es ganar dinero, es muy probable que intente llenar ese vacio en el ámbito que mejor conozco. De este modo mis ambiciones económicas, aunque no me dé cuenta del porqué, serán incrementadas más allá de los requerimientos propios de esa área. El principio general que rige es que, si de los múltiples canales a través de los cuales me expreso se van cerrando varios, el que quede abierto inevitablemente se va a sobrecargar. en ese canal abierto seré voraz. Y ese canal puede ser el de la comida, el sexo, el poder, el dinero, el prestigio, el afecto, el conocimiento, entre otros.
Esto quiere decir que no existe la voracidad primaria, esa que me llevaría a comer más de lo que necesito de un modo sostenido “porque sí“, por voracidad esencial. Esa es una creencia errónea que está muy generalizada y le hace daño a quien participa de ella porque descalifica una necesidad vital y la convierte en una pura distorsión, en un eterno fantasma amenazante e incurable.
La desorganización.
La acción de incorporar, por más que parezca simple, es una conducta compleja que requiere organización. Si es comida, tendré que masticarla, tragarla, digerirla y convertirla en una parte más de mí. Lo mismo ocurre con cualquier otra cosa que incorpore: un libro, una experiencia.. Pero esta capacidad no es igual en todos, tiene un límite y puede quedar desbordada. Cuando eso ocurre me siento perdido, no sé como incorporar lo que me atrae...y ahí aparece el “quiero todo, ya, para siempre, como sea“, que es precisamente el modo en el que se manifiesta el hambre intensa más la desorganización.
Quiero todo, ya...
Cuando la necesidad intensa me desorganiza, se convierte en insoportable. Esto quiere decir que no puedo permanecer en ese estado “ni un segundo más“ y quiero “salir cuanto antes“ de él.Si siento hambre valor menos diez y puedo soportarla, puedo recorrer el camino de su progresiva saciedad: puedo comer e ir pasando por el menos ocho, menos cinco, menos tres, cero, uno, hasta el estado anhelado de más diez, e ir disfrutando su recorrido. Cuando la necesidad se ha convertido en insoportable, quiero pasar del menos diez al más diez inmediatamente. Devoro la comida, vacio el plato inmediatamente sin saborearla, y apenas mastico lo mínimo indispensable para deglutirla. Es ese típico comer ansioso con el que me atraganto.
Si estoy leyendo, miro un poco de cada pagina, salteo otras para llegar al final y ni disfruto ni recuerdo lo que leí. Si estoy aprendiendo música, computación, algún nuevo deporte o lo que sea, no puedo ir incorporándolo clase por clase con la gradualidad propia de lo que esté aprendiendo. Lo que querré, en cambio, es hacerlo de un modo inmediato. Una fantasía frecuente que surge es imaginar que a quien “devoro“ es al profesor y entonces me convierto en él con todo los conocimientos que ya tiene. Esta fantasía es un componente importante de los “enamoramientos repentinos“ que suelen producirse entre alumnos y sus docentes circunstanciales.
¿Y qué es lo que ocurre aquí?. Se desplaza el interés de la “materia prima“ a la “fabrica“. Siento que “no tengo tiempo“ para incorporar la materia prima y procesarla en la fabrica que soy, encarnada en el profesor. En realidad es mi desorganización la que hace que no confíe en que la fabrica que soy podrá procesar la materia prima que incorpore. Esto es lo que, en esencia, produce el “quiero todo, ya“. Cuanta más claridad tengo en relación a qué es lo que quiero y cuales son los pasos para alcanzarlo, más se atenua la reacción voraz.
Cuantos de nosotros en mas de alguna ocasión nos hemos escuchado decir...“ No sé lo que quiero, pero lo quiero ya“. En muy pocas palabras, expresamos la desesperación impotente del “quiero algo que no sé lo que es“, que cuando es muy intensa se hace insoportable y busca resolverse de un modo inmediato, aunque dentro de ese marco su solución sea imposible. Esa es la genialidad de su frase: desnudar el movimiento de la desesperación que desemboca en la búsqueda de soluciones imposibles que agraven el circulo vicioso, produciendo cada vez más desesperación.
Llegado a ese punto, si no puedo descubrir qué necesito y cómo alcanzarlo, siento que me queda una sola puerta de salida: anestesiar la percepción de mi necesidad. Allí aparecen los sedantes, las drogas...Y también “comer hasta reventar“, que si bien no es una forma de anestesia es algo parecido: concentro todas las necesidades en un área y luego las sobresatisfago allí para sentirme “lleno“, aunque sea solo de comida.
Para siempre
Cuando la sensación de carencia es muy intensa y dolorosa, una fantasía muy frecuente es: “Haré lo que haga falta para no volver a sentirla nunca más“. Si el motivo de la carencia son los bienes materiales, puedo alcanzar una acumulación tal que me brinde mayor seguridad de que la privación no se repetirá. Pero cuando esta necesidad de seguridad supera cierto limite, por mas que acumule nunca podré estar tranquilo: ésa es la voracidad económica.
Esto se complica más aún cuando la carencia es afectiva y no he comprendido aún que los afectos y el dinero están regidos por leyes distintas. Cuando no he comprendido esto, trato al afecto como algo material: para llenarme de él retengo el que siento e intento poseer y dominar las personas de quienes lo recibo. Esta es la voracidad afectiva. Dado que, como todos sabemos, la posibilidad de perdida de las fuentes externas de afecto está más allá de todo control, si padezco la voracidad afectiva tendré como compañera habitual la ansiedad y el temor de perder lo que me ilusiono en poseer “para siempre“.
Como sea
El “como sea“ es la actitud que expresa más dramáticamente la intensidad, la desesperación y la desorganización que uno experimenta cuando está sintiendo una necesidad insoportable. Si mi hambre es mediana y soportable, tendré tiempo para preparar la comida y luego saborearla. Si mi hambre es insoportable, necesitaré comer “ya, como sea“.
Estas dos actitudes se reproducen también en los otros planos: económico, afectivo, de conocimiento, etc. y es también lo que da lugar a la degradación del comportamiento en sus diversas formas, entre las cuales la corrupción ocupa actualmente un lamentable primer plano. El “como sea“ expresa la desorganización de quien lo experimenta y, curiosamente, en algunos ámbitos, por ejemplo, el deportivo, el “ganar como sea“ se ha convertido en sinónimo de determinación y voluntad de triunfo. Se utiliza el ejemplo deportivo por la impresionante difusión que existe a través de los medios de ese tipo de declaraciones de un modo abierto y explicito, pero la realidad es que la misma actitud también esta muy presente en las otras áreas: economico-empresariales, políticas, etc.
¿Y qué significa el "como sea"? Que el medio ya no importa, que lo único importante es el fin. Aquí vemos la suma de dos causas: la desorganización psicológica, por un lado, y la adopción de una ideología distorsionada, por otro: la de que "el fin justifica los medios". Cuando las dos se juntan, se potencian, y los seres humanos hemos acumulado innumerables experiencias de la degradación de la conducta a la que conducen: mediocridad, ineficiencia, corrupción, violencia, entre otras. Por esta razón es útil mostrar, una vez más, las graves consecuencias del "como sea", al cual apelamos con tanta frecuencia, creyendo que es fuerza. Esta confusión produce consecuencias nefastas. En el corto plazo parece ser "eficaz" desde la perspectiva del logro. Quien actúa así suele decir: "No será ético pero lo real y concreto es que ganamos " (la licitación, el partido de fútbol, las elecciones, u otros).
La actitud mental que prioriza el perfeccionamiento en la transgresión de los medios legítimos para obtener el fin deseado conduce a descuidar la capacitación para alcanzar ese fin respetando los caminos correctos. Este movimiento, a mediano y largo plazo, produce decadencia y deterioro, y en un lapso variable la catástrofe siempre es inevitable y estrepitosa.
Cómo se cura
La voracidad se cura en la medida en que se logra disminuir y organizar la necesidad de incorporar que tiene el aspecto voraz. Esto vale para cualquier tipo de voracidad: alimentaría, económica, afectiva, de poder, de conocimiento, etc. Este objetivo se logra a través de dos caminos convergentes, y los examinaremos por separado. Por una cuestión didáctica nos centraremos en la voracidad alimentaría; pero como dijimos antes, vale para todas:
a) Es necesario rehabilitar todos los canales de expresión para que las fuentes de gratificación se distribuyan de un modo parejo y se disminuya de ese modo la sobrecarga del canal alimentario. Nos nutrimos de muchas experiencias. Si en mí existe la potencialidad de expresarme y gratificarme a través del movimiento físico, la danza, la escritura, los intercambios sociales y afectivos, etc., y por diferentes razones estos caminos están inhibidos, es fundamental trabajar sobre ellos para que pueda recuperar esas formas de expresión. Si me gusta bailar y no me animo, si no me siento querible y eso me frena el acercarme a las personas que me atraen -y así con el resto de mis intercambios-, esas restricciones sobrecargan el canal de la comida: es inevitable que busque allí la compensación por todas las frustraciones crónicas que acumulo.
b) Asistir a la parte voraz con la comida para que recupere la organización, la capacidad de disfrute, la moderación natural, y poco a poco disuelva el hábito de compensar comiendo las insatisfacciones en otras áreas. Cuando alguien consulta por este problema es porque no quiere ser voraz. Quiere necesitar comer menos, adelgazar, sentirse bien con su cuerpo, y no lo logra... entonces pide ayuda. La situación que vive implica que hay en ella dos partes claramente distinguibles: una que quiere adelgazar y otra que come, no hace dieta y no responde a ese deseo. Es lo que llamamos su parte voraz. Es muy importante mirar cómo se relacionan entre sí estas dos partes porque de esa relación va a depender su destino: que se cure o que se agrave.
Viky tiene 25 años y consulta por un hambre incontrolable que la ha convertido en obesa. Quiere hacer dieta, adelgazar, pero tiene ataques de hambre que la llevan a darse unos atracones que no puede parar. Después se siente muy mal, algunas veces vomita y siempre queda con impotencia, angustia y depresión. En un momento de nuestro diálogo, para conocer cómo era su reacción hacia su parte voraz, le pregunté: -Si tuvieras a esa parte voraz delante tuyo, ¿qué le dirías?
Y ella le dijo: -¡No te aguanto más, te desprecio, eres una gorda horrible. Te encerraría en una habitación con doble llave para que no puedas salir... o te cosería la boca, así no comes más y me dejas ser normal ... !
Cuando la invité a que entrara en la piel de la parte voraz y viera qué sentía al oír eso, y que desde ahí le respondiera, le dijo:-¡No me importa lo que me digas! A mí me gusta comer y como. Si a ti te da rabia, ése es un problema tuyo.
Puede parecer raro que dos partes de uno mismo hablen entre sí como se hablan dos personas. No estamos habituados a percibirlo así, pero eso es de hecho lo que ocurre. Es más, existe en todos, sucede continuamente, seamos o no conscientes de ello, y somos el resultado de ese diálogo interior. Por esta razón, entrar en ese espacio es como entrar en la fábrica donde se producen nuestras actitudes y respuestas de todos los días. De ahí su enorme importancia.
Volviendo ahora al contenido de este diálogo, vemos que el deseo de Viky de adelgazar no sabe qué hacer con la parte voraz, se siente impotente, se enoja y la humilla. Además, apela a lo único que conoce y que imagina que puede ser útil: encerrarla y forzarla para que no coma. Por el otro lado, la parte voraz, al sentirse herida por ser despreciada, se defiende, se pone rebelde y se autoafirma en cómo es: "¡Yo soy así y si no te gusta es tu problema!".
En este marco, la voracidad no se cura. Durante algún tiempo el deseo de adelgazar podrá dominar a la parte voraz, pero ésta acumula malestar y resentimiento, y en cuanto afloja el control, sale como una tromba imparable y se da otro atracón. Luego otra vez las acusaciones, otro tiempo de dieta y control... hasta la próxima vez. Este círculo vicioso continúa y deja como residuo más desaliento y más pelea interior. Para resolver esto es necesario realizar un trabajo, que no es imposible, pero que hay que hacer. Vamos a describir sus notas centrales:
* Que la parte que quiere adelgazar reconozca que no sabe qué hacer con la voraz y en su ignorancia la hiere y quiere dominarla para que no coma.
* Que esa forma de intentar resolver el problema produce el efecto opuesto al esperado: la parte voraz se hace más voraz.
* Cuando este primer error se reconoce, se posibilita el segundo descubrimiento: al sentirse más respetada, la parte voraz disminuye su rebeldía defensiva y eso le permite conectarse con una zona más profunda de sí misma en la que siente que en realidad ella tampoco quiere ser voraz, que ella también desea poder moderarse, no necesitar de esos atracones y poder adelgazar. Este descubrimiento, que puede parecer irrelevante, es sin embargo fundamental. Cambia radicalmente el escenario anterior: ya no hay más dos enemigas en combate permanente y comienzan a reconocerse como dos socias, dos tripulantes del mismo barco que quieren lo mismo y no saben cómo lograrlo. Ya no hay más guerra, hay un problema común. Además, la parte voraz recupera el contacto con su propio deseo de curarse, que es en última instancia el "combustible" imprescindible que ella necesita para recorrer el camino de su transformación.
* Una vez reconocido el problema común, la transformación continúa cuando ambas comienzan a explorar cómo pueden sumar sus energías para resolverlo.
Cuando Viky ya había alcanzado este punto, le pregunté a su parte voraz: "Ya que tu también quieres adelgazar y sabes que el trato que recibiste hasta ahora no te ayudó, ¿cómo necesitarías que ella te hable y te trate para sentirte genuinamente ayudada a necesitar comer menos?". Primero se sorprendió, pues no estaba habituada a que la consultaran, y luego comenzó a tomar contacto con cuáles eran sus necesidades. Al hacerlo, le dijo a la otra parte: "... Algo que no me diste nunca: aliento, respeto, que me escuches, que no me amordaces.. . y siento sorpresa, no sabia que necesitaba esto que te estoy diciendo... ". Viky misma se sorprendía al descubrir cuál era la necesidad profunda de su aspecto voraz. Este comentario parece obvio pero es necesario destacar la extraordinaria diferencia que existe entre lo que la parte voraz necesita y lo que en cambio recibe, de parte de Viky misma, ¡ momento a momento, día tras día ... ! Aquí ya han comenzado a sentarse las bases para resolver el problema común que tienen.
* Este proceso se completa cuando a Viky se la guía para que explore el modo en el que está disponible en ella la posibilidad de brindarle a su parte voraz el trato interior que dijo que necesita. ¿Y qué quiere decir esto?: en Viky está el deseo de transformar su parte voraz y lo venía haciendo de un modo que producía el efecto contrario. Ahora, al escuchar a la parte voraz, sabe qué es lo necesitado. El aprendizaje consiste entonces en que logre expresar ese deseo a través de la forma requerida. Este es el pasaje del deseo de cambio ignorante, ineficaz y destructivo, al deseo de cambio eficaz, resolutivo y asistencial. Este es, a mi juicio, el aprendizaje más importante que necesitamos hacer los seres humanos en el plano psicológico. Significa un cambio radical en la manera de utilizar la energía. Cuando se logra, el metabolismo psicológico cambia. Y este cambio actúa continuamente, como un "goteo" de energía amorosa, de autocuración.
Aquí es donde más se pone de manifiesto la diferencia que existe entre describir un proceso y vivirlo. Recién cuando uno lo experimenta con sus entrañas es cuando puede reconocer en plenitud la extraordinaria potencia de esa transformación. Su sencillez y su complejidad. En este caso, lo he presentado en relación con la voracidad, pero se extiende a cualquier emoción rechazada. En última instancia, la esencia es la misma: darle a la energía del rechazo la sabiduría necesaria para que deje de ser motivo de enfermedad y sufrimiento y se convierta en el motor más poderoso de la autocuración. Esta es una potencialidad que todos albergamos, que pocos ejercemos, que requiere un trabajo para ponerla en marcha y que, como todo aprendizaje, requiere dedicación. Pero se puede. *
Este es un articulo de Norberto Levy

domingo, 7 de diciembre de 2008

.El verdadero amor.


El amor que se acaba con la separación de quienes se aman nunca fue amor porque éste trasciende los límites de la distancia.
El amor que se acaba con el pasar de los años nunca fue amor porque éste va más allá del tiempo.
El amor que se acaba al terminar el contacto físico nunca fue amor porque éste va más allá de los límites de nuestro cuerpo.
El amor que se acaba con la humillación o el desprecio nunca fue amor porque éste va más allá de las condiciones.
Mi amor por ti no morirá porque éste nunca nació lo que pasó fue que un día despertó.
Por no verte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te veo nunca más.
Por no abrazarte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te abrazo nunca más.
Te amo por lo que eres y por lo que no eres aunque no seas lo que yo creí, ni lo que pretendes aparentar.
Describiré el amor más grande que pueda imaginar y sabré que el verdadero amor es el que realmente sea así.
El amor que se acaba con la muerte de quien se ama nunca fue amor porque el amor sabe que la vida no acaba.
El verdadero amor no espera ser correspondido ni ata a nadie porque éste va más allá del interés y la dependencia.
Recordar tus ofensas no me hará dejar de amarte porque el amor no vive en el pasado y va más allá del recuerdo.
Mi amor por ti no morirá porque éste nunca nació lo que pasó fue que un día despertó.
Por no verte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te veo nunca más.
Por no abrazarte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te abrazo nunca más.
Te amo por lo que eres y por lo que no eres aunque no seas lo que yo creí, ni lo que pretendes aparentar.
Mi amor por ti es hermoso y puro porque yo te amo aunque tú no me ames a mí.
Mi amor por ti no se puede olvidar ni recordar porque éste, presente siempre está.
Mi amor por ti no crece con tu compañía ni disminuye con tu ausencia.
Mi amor por ti es mucho más que el contrario de odio.
Mi amor es... Verdadero Amor.
A ti que te amo y debes marcharte te deseo lo bello y te obsequio esta canción y aunque algún día deje de extrañarte nunca dejaré... de amarte.


Canción del verdadero amor de la novela "Extrañando a Dina" de Mario Alonso Madrigal

sábado, 6 de diciembre de 2008

.No te dejes morir.


Entonces me di cuenta que moría, pero de manera digna, escondiéndome tras los libros, priorizando el estudio a la vida misma….Estaba al borde de la locura, la toqué, me tocó, pero volví…

Hay un camino del cual no se vuelve y es la compulsión a ultranza de negar la realidad, de no sentir. Cuando ni siquiera lo recordamos pactamos con nosotros mismos olvidar, pero no sabíamos que nuestras células tienen memoria, y ellas nos recuerdan lo amordazado, lo no dicho, lo innombrable, la locura, el desquicio, el dolor, la culpa, el miedo, siempre el miedo.

Nuestro cuerpo no olvida, y para recordarnos las enfermedades nos suenan como campanitas que para oírse no saben ya que inventar, cáncer, tumores, infartos, fobias, que más?¿ Cuánto necesitamos?¿ Hasta cuándo vas a contar tu enfermedades, tu historia, sin emocionar, como si fueran ajenas?

Si crees que esta calma es una virtud, no pierdas tiempo, no te engañes, te estas dejando morir.

Con que tapas tu vacío de vos misma?

Con comida

Con el estudio

Con droga

Con alcohol

Con internet

Con …..

Humano es cualquiera, Ser humano es la libertad de tus negaciones, es la libertad del Ser, es dejar de negar lo innombrable para empezar el camino de la autocuración.

Yo, casi me dejo morir. Y vos que esperás para rescatarte?

Que no sea tarde cuando te des cuenta que la vida es bella…..

7 Diciembre del 2008

Claudia Maria

.La mujer.

viernes, 5 de diciembre de 2008

.Extrañando a Dina.


Extrañando a Dina

de Mario Alonso Madrigal

Aún queda mucho por aprender

Yo, que creí saber tanto respecto a relaciones amorosas, últimamente, sin querer y sin darme cuenta, observando mis experiencias, mis aciertos y sobre todo, mis errores, he visto que en materia de amor, aún me falta tanto por APRENDER... por ENTENDER... por CAMBIAR... por CORREGIR... por ACEPTAR... por MEJORAR...

DEBO APRENDER que enamorarme no es obsesionarme ni irme a los extremos.
DEBO APRENDER a no poner toda la motivación de mi vida en sólo una persona.
DEBO ENTENDER que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.
DEBO APRENDER que si pretendo tener una relación de adulto, debo comportarme como tal.
DEBO ACEPTAR que en el amor como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo solamente dificulta más las cosas.
DEBO APRENDER que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos y no debo esperar de mi pareja más de lo esperable de un ser humano.
DEBO APRENDER que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien esté conmigo.
DEBO ACEPTAR que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto para brincar.
DEBO ENTENDER que la confortabilidad brindada por la rutina es engañosa, porque la realidad está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural de la vida cotidiana.
DEBO ACEPTAR que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me dé la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por lo que no pude hacer.
DEBO ACEPTAR que alrededor del amor se han creado muchas mentiras. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo para seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en donde puse mi corazón es una farsa, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como una nueva persona.
DEBO MEJORAR mi amor propio...
Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciado, humillado o rechazado.
Para no ser tan sensible al abandono.
Para no terminar creyendo que me dejaron por feo o por tonto, y poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo necesario.
Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.
DEBO ACEPTAR que agradarle a alguien hoy no garantiza el agradarle mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto...


Si acepto que a veces las personas no pueden dar más.
Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo, y a que yo ya no le guste.
Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mí no me satisfagan.

DEBO RECORDAR que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y RECORDAR...

Que la impaciencia es producto de un impulso emocional, el cual tal vez pronto pasará.
Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo.

Que la presión se puede convertir en irrespeto.
Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influido por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, sino mi impulso, mi compulsión, y podría hacer algo de lo que me arrepienta.

Además, si soy paciente no veré la espera como sufrimiento.
DEBO APRENDER a no ser posesivo. Que alguien se marche no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevársela cuando desee. Y aunque "ser dueño" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque la creia mía, no lo es, por lo tanto...

No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que actúe sólo de acuerdo a mis deseos. No debo controlarle, manipularle, adueñarme de ella, ni decidir su destino. No debo reclamarle a la vida por hacerme devolverle lo que me prestó.
Pero sobre todo... DEBO APRENDER... QUE NUNCA DEJARÉ DE APRENDER, y mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir.
Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores sufridos gracias a ni siquiera haber aprendido que aún queda mucho por aprender, lo único restante por hacer es, en medio de unas cuantas lágrimas, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo...
¡Bueno amigo...volvamos a empezar!



Texto extraído del libro:
"Extrañando a Dina"

Escrito por el psicólogo
Mario Alonso Madrigal

San José, Costa Rica, 2006

Para descargar el libro gratuitamente:

http://www.ilustrados.com/buscar.php?search=dina&type=and

Gracias Rudy Spillman

http://libroabiertorudyspillman.blogspot.com

lunes, 1 de diciembre de 2008

.Ser sexual.



Transité el Ego libinal, lo atravesé y recogí la experiencia. Pude entonces reconocerme como Ser sexual, descubrí que la divinidad anida en el placer. Placer por los aromas, placer por el viento, placer al pintar, placer por la música, placer con el ser elegido.

Descubrí que siempre el placer esta impregnado de SU perfume, de SU bendición.

Descubrí que hablar de sexo y alma, cuerpo y espíritu, es seguir polarizados. Descubrí que soy UNA en dos y dos en UNA, pero siempre UNA. Cuando vibro de esa manera vibro el más puro amor, y desde ahí todo es bendito.

No temas a tu sensualidad, a tu sexualidad, a tu caudal erótico, te fueron otorgados como cualidades, dones, virtudes para el gozo de tu Ser. Solo EL pudo crear una experiencia tan bella y completa como la del sexo.

1 de Dicembre del 2008

.ALIVIAR EL CAMINO.




Hoy quiero dedicarme a esos momentos en que nos "damos sin piedad....."

Que somos, o que nos sentimos?
Claro, tanto tiempo " nos dijeron que eras"....tal y cual cosa que creímos que éramos eso.
Y si prestáramos mas atencion? y si nos damos cuenta que tiene razón ese amigo , ese terapeuta que nos dice: !!yo no te veo así para nada!!! Me daría cuenta que estoy sosteniendo esa limitacion, que ni si quiera soy .
Y entonces??
Veamos las virtudes, los dones, las cualidades....
Tenemos??? y hasta dudamos ......

Estando en el consultorio les digo: "hace te una lista de tus virtudes", me miran diciendo "¿y esta mujer que me esta pidiendo?".
Y la respuesta es- hay, no tengo idea.
Cuando vuelven me dicen tímidamente "encontré poquitas"
Y entonces les doy un sistema que se que funciona.
Muy resuelta y segura les cuento...
Es muy fácil, aquellas virtudes que encontrás en otros, hombres, mujeres, niños, profesionales, maestros, etc. vos las tenés!!!! Sino no las podrías reconocer en el otro...
Esta bueno ese ejercicio de las 2 listitas.
Aquella que crees ser y no somos (defectos, limitaciones, errores) y aquellas que SI SOMOS y no vemos (virtudes, dones, etc)

Dale apurate, eso te simplifica el camino de la vida, te da elementos para allanar el camino.

Los amo
LUZ ESTELAR