domingo, 15 de marzo de 2009

.Lo sagrado de la sexualidad.



El Ser humano aun debe vivir la evolución de la sexualidad en sí mismo, deben transitar los permisos de la experimentación para hallar su identidad, debe vivir la polaridad para luego integrarse en sí mismo y desde allí al otro integrado (atraemos lo semejante).

Andrógino, significa que desde lo físico no se identifica su sexo, no es relevante identificarlo, sino experimentar el Amor que nos provee el sexo, el Amor a nosotros mismos, a otro, a Dios.

Somos un Ser sexual que elige desde el amor al otro, la genitalidad se abandona.

Cuando nos integramos y desde allí nos unimos, el sexo es Sagrado, ya que se complementan todos los chacras unidos en esa unión física con la Energía Universal, desde ahí nuestros orgasmos tendrán la connotación de energía de Puro Amor vertida a conciencia para armonizar, energía de fusión de seres que están unidos a conciencia en cuerpo y alma, almas unidas a través del cuerpo en una danza única, la danza del sexo, la danza del deseo, la danza del amor.

Debemos ser concientes para poder vivir la aventura del Ego libidinal, y desde allí ir hacia nuestro Ser sexual, sino lo reconocemos no podemos vivir la aventura de la experiencia para correrlo y virar hacia la esencia divina.

Tendremos que transitar el camino del Ego libidinal y de ahí a la experiencia del Ser, debemos vivir las formas sexuales que nuestro Ser nos muestre, sin reprimirnos, sin juzgarnos ya que pulsadas desde ahí cada experiencia sexual será un camino hacia mi identidad, cada experiencia me mostrará el camino propio, cada experiencia será armonizadora en la búsqueda de placer-goce-alegría.

No podemos negar nuestros deseos para “parecer” o querer ascender, la energía sexual reprimida nos apaga, nos quita creatividad, fuerza vital, genera enfermedades.

Debemos transitarla para llegar en esta vida o en otras a los estados superiores de integración y unión con el otro desde el amor incondicional.

Pretender integrarnos forzadamente daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego. Negar lo que sentimos daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego. Negar la experiencia daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego. Experimentar sin conciencia despierta daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego.

Pensar que la sexualidad se debe extinguir como manera de ascender es poner a la sexualidad una vez más en el lugar del pecado, de lo antagónico a la iluminación. Reprimir nuestra sexualidad es dejar de ser humanos, en este continuo espacio tiempo.

Dinero y espíritu son dicotomizados, sexo y espíritu son dicotomizados, alegría y espíritu son dicotomizados, hijos y espíritu fueron dicotomizados.

El amor a nosotros mismo es la energía para vivir el mejor sexo.

Nunca olvidemos que a más sombra más Luz. El camino del alma es co-creación constante.



Claudia Maria 2008

1 comentario:

Silvia dijo...

Buen post!!viva el sexo sagrado!:)

Felíz semana.un abrazo!