lunes, 25 de mayo de 2009

.La mente perfecta.




Cada encarnación es un viaje hacia la totalidad, en donde intentamos sanar nuestra creencia de que hemos estado separados de la Fuente, desconectados el flujo de la energía Universal que es nuestra fuente de empoderamiento divino. Dentro de las energías densas del plano material somos engañados en la creencia de que nuestra fuente de poder está aquí en la tierra y tratamos de crear perfección en el mundo físico, creyendo que a través de eso encontraremos paz y alegría. Una manera de hacer esto es a través de la creación de la mente perfecta desarrollando el ego para que podamos pensar en nuestro camino hacia la alegría.

Nuestras heridas del alma representan nuestros desequilibrios energéticos. Para sanar la herida creamos su energía correspondiente en nuestra vida actual y la trabajamos. Con iluminación sabemos que debemos voltear a nuestro centro espiritual para obtener ayuda. Sin iluminación, volteamos al ego y tratamos de usar la mente para resolver el problema. Pero como la mente es lo que ayudó a crear el problema, cuando seguimos este curso simplemente nos enredamos más en la energía de la herida. La mente, sin el espíritu, está desequilibrada y solamente tiene acceso a la energía del miedo.

La mente hace eso para lo que está diseñada, asegurarse del funcionamiento del cuerpo, protegernos usando su memoria de situaciones potencialmente dolorosas y movernos por nuestro camino de vida de una manera lineal. Pero sin el espíritu la mente no puede acceder a una vibración superior y es por esto que, cuando el enfoque está en el desarrollo de la mente, con la exclusión del espíritu, repetimos patrones y ciclos, quedándonos enredados en nuestro karma. Entonces volteamos hacia la guerra, la dominación, el poder y la intimidación para alterar nuestra realidad porque son herramientas de la mente y el miedo es su vibración.

El poder del ego está centrado en la mente y hará lo que pueda para asegurarse que permanece en control, creyendo en la ilusión de su realidad porque no puede ver nada más. Es la mente, actuando sola, la que les dice que su vida no cambiará, que nunca tendrán, harán o serán lo que quieren, y es la mente la que los atora. Sin el espíritu, la mente carece de equilibrio, compasión, acceso a la verdad espiritual y a una vibración superior. Como nuestro viaje es uno de integración de todos nuestros aspectos dentro de la totalidad en cuerpo, mente y espíritu, debemos aprender a calmar la mente, estar en paz con el ego y permitirle ver al espíritu no como el enemigo sino como una fuente de las energías vibracionales superiores que necesita para cambiar a la maestría y permitir que ocurra nuestra ascensión.

Uriel

3 comentarios:

Alas.rotas dijo...

Eso quisiera tener yo una mente perfecta, para dejar de sentir, las heridas del alma, que por mucho que queramos, ahí se guardan. Un abrazo

Mauro Camporeale dijo...

...La Llave es el Corazon...

Un fuerte abrazo

Mauro

Retroalimentacion del Ser dijo...

Justamente una mente perfecta, es una forma directa de llegar a la infelicidad, aunque algunos sostengan es el camino, por experiencia ya que estuve situada en el mental muchos años de mi vida, la mente lleva al dolor, o a la desconexion, solo el alma nos situa en el verdadero y genuino sentir. Gracias a ambos....