martes, 31 de marzo de 2009

.Necesidad de aprobación.


El Templo en Nuestro Interior

Depresión. Enojo. Codependencia. Celos. Adicción. Impaciencia.

¿Te resultan familiares? ¿Qué tienen todas estas cosas en común? Todas son formas de adoración de ídolos.

La porción del Zóhar de esta semana se refiere a los peligros de la adoración de ídolos. Si piensas que sólo se refiere a arrodillarse ante estatuas antiguas, piénsalo de nuevo. Cualquier cosa que permites que te controle es considerada por los Kabbalistas como adoración de ídolos.

La energía de los próximos días te ayudará a limpiar una de las formas de adoración de ídolos: la búsqueda de aprobación.

¿Qué es buscar aprobación? Buscar que la energía de otra persona llene tus agujeros negros. Rav Áshlag, fundador del Centro de Kabbalah, dijo que depender de la aprobación de otras personas para sentirnos bien es la semilla de la incertidumbre, la depresión y la tristeza. Rav Áshlag dijo también que esta necesidad es una parte esencial de quiénes somos, pero que la única forma de sentirnos verdaderamente satisfechos es cuando la generamos desde dentro.

No te equivoques, la búsqueda de aprobación es la droga más dura que se haya inventado. Buscar la energía de otras personas para llenar nuestras vidas nos da un éxtasis temporal, pero también un derrumbamiento duradero. Y para aquellos de ustedes que estén pensando: "No hay nadie realmente en mi vida de quien yo necesite obtener aprobación", lo más probable es que estén ustedes buscando aprobación de alguno y de todos.

En definitiva, la Luz ve todo lo que haces. No necesitas la mente humana para reconocer tu grandeza. Está registrada allá Arriba. Si andas por la vida haciendo el bien siguiendo tu brújula interna, entonces obtendrás bondad a cambio.

Esta semana te proporciona la energía perfecta para empezar a reconocer cuánto puedes estar dependiendo de la aprobación de los demás. Aprovecha esta oportunidad para salir de ti mismo y darte cuenta de cuántas acciones y palabras empleas con el fin de obtener la validación de los demás. El momento en que te das cuenta de cuánto dependes de otras personas en lo que respecta a tu propia autoestima, es el momento en que empiezas a tener tus propios sentimientos de autovalidación.

Todo lo mejor,

Yehudá



sábado, 28 de marzo de 2009

lunes, 23 de marzo de 2009

.Me extingo a lo que no soy.



Extingo lo que no soy y me posee.
A cada instante,
me busco en las profundidades
a las que atravieso solo observándome.
Extingo lo que no soy y me posee,
aquello con lo que tropiezo a cada paso ,
aquello para lo cual no encuentro respuestas y repito,
y causa dolor
y repito
y duele
y repito
y me templo
y duele
y me templo.
Me extingo a lo que no soy,
ya no me posee.
Está pero sin poder.
Muero en mí,
para parirme.
Reconstruir una sensación de vidas nuevas.
Expirar
Renacer
El ciclo emocional humano.

Claudia Maria 23 Marzo 2009

domingo, 15 de marzo de 2009

.Lo sagrado de la sexualidad.



El Ser humano aun debe vivir la evolución de la sexualidad en sí mismo, deben transitar los permisos de la experimentación para hallar su identidad, debe vivir la polaridad para luego integrarse en sí mismo y desde allí al otro integrado (atraemos lo semejante).

Andrógino, significa que desde lo físico no se identifica su sexo, no es relevante identificarlo, sino experimentar el Amor que nos provee el sexo, el Amor a nosotros mismos, a otro, a Dios.

Somos un Ser sexual que elige desde el amor al otro, la genitalidad se abandona.

Cuando nos integramos y desde allí nos unimos, el sexo es Sagrado, ya que se complementan todos los chacras unidos en esa unión física con la Energía Universal, desde ahí nuestros orgasmos tendrán la connotación de energía de Puro Amor vertida a conciencia para armonizar, energía de fusión de seres que están unidos a conciencia en cuerpo y alma, almas unidas a través del cuerpo en una danza única, la danza del sexo, la danza del deseo, la danza del amor.

Debemos ser concientes para poder vivir la aventura del Ego libidinal, y desde allí ir hacia nuestro Ser sexual, sino lo reconocemos no podemos vivir la aventura de la experiencia para correrlo y virar hacia la esencia divina.

Tendremos que transitar el camino del Ego libidinal y de ahí a la experiencia del Ser, debemos vivir las formas sexuales que nuestro Ser nos muestre, sin reprimirnos, sin juzgarnos ya que pulsadas desde ahí cada experiencia sexual será un camino hacia mi identidad, cada experiencia me mostrará el camino propio, cada experiencia será armonizadora en la búsqueda de placer-goce-alegría.

No podemos negar nuestros deseos para “parecer” o querer ascender, la energía sexual reprimida nos apaga, nos quita creatividad, fuerza vital, genera enfermedades.

Debemos transitarla para llegar en esta vida o en otras a los estados superiores de integración y unión con el otro desde el amor incondicional.

Pretender integrarnos forzadamente daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego. Negar lo que sentimos daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego. Negar la experiencia daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego. Experimentar sin conciencia despierta daña nuestro Ser y revitaliza nuestro Ego.

Pensar que la sexualidad se debe extinguir como manera de ascender es poner a la sexualidad una vez más en el lugar del pecado, de lo antagónico a la iluminación. Reprimir nuestra sexualidad es dejar de ser humanos, en este continuo espacio tiempo.

Dinero y espíritu son dicotomizados, sexo y espíritu son dicotomizados, alegría y espíritu son dicotomizados, hijos y espíritu fueron dicotomizados.

El amor a nosotros mismo es la energía para vivir el mejor sexo.

Nunca olvidemos que a más sombra más Luz. El camino del alma es co-creación constante.



Claudia Maria 2008

miércoles, 11 de marzo de 2009

.Y eso marcó la diferencia.


A la vuelta de mi misma, yo estaba

¿Pero cómo no me ví?

¿Qué me encegueció?

La intelectualidad

La mente

La desconexión del alma

El desamor

A la vuelta de mi misma, estamos

¿Pero cómo me ví?

No, solo me sentí

Eso marcó la diferencia

Claudia Maria 12/03/09

.Morí a todos mis cuerpos.



Ando hace tiempo por la Tierra. La deambulé .La sobreviví. La viví. La siento. En este camino dejé huellas profundas y suaves, deje transpiración, lágrimas, impotencia, dolores, y casi dejo el alma….

Me regodee en el dolor, la víctima, la autosuficiente, la intelectual, la pobre de mí, la creativa, la histérica, la Barbie e innumerables máscaras que fueron infinitamente útiles, ya que cuando las usaba no había gozo y me hacían sentir el vacío.

Entonces hubo un día donde me di cuenta que ya no estaba viva, que vivía la vida de los otros, que yo no estaba….

Entonces dos caminos se abrieron ante mí, elegí el de la vida.

¿Fue duro? Si, difícil, me parí varias veces, morí otras tantas, pero sabia que iba hacia mi.

La muerte de uno en vida, cuantos muertos veo…y pensar que temen a la muerte física, que ilusión ya están muertos como yo lo estuve, ya no sueñan, ya no cumplen sus deseos, ya no añoran, ya no aman, se autoengañan y cada tanto cuando se quedan sin aire asoman al mundo de los vivos y dicen-¿Es que hay otra forma? Oh, si la hay. Pero mejor sigo con lo mio.

Y dejan la magia, y dejan de soñar, y dejan la vida.

Algunos vuelven a la sombra, tiempos del alma, solo eso, y como dice mi terapeuta Lili “No hay nada que una buena reencarnación no arregle”

Algunos asomamos a la Luz, y cuando la ves, ya no hay vuelta atrás.

Te pido hermana/o no te rindas, te lo dice una ex-muerta.

El premio a tu perseverancia es la felicidad y plenitud, es Dios, es fé, es amor.

Estoy viva, mi mente, mi cuerpo y mi alma, están vivos al unísono….

Ya no me boicoteo, con excusas.

Ya no recorro el mar de emociones distorsionadas días y días.

Ya no deambulo.

Ya no dudo.

Ya no temo.

Ya sé quien soy.

Ya sé para que vine.

Estoy en mí.

Soy.

Claudia Maria 11 de Febrero 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

.Poner límites.


Los límites dan paz, ya que se por donde se demarca mi vida, y no tengo dudas. Los límites los ponen los padres, y cuando no lo hacen es el mayor maltrato a un hija/o ya que les impiden crecer emocionalmente.
Crecí sin límites, sin saber que era bueno, malo, verdad, mentira, por lo tanto sin poder confiar ante la incertidumbre, y si uno no confía no puede amar, ya que no confío en mi misma/o. no sé quien soy, donde estoy parado, que quiero, adonde voy, me manipulan, me maltratan y todo lo permito, no tengo límites para mi ni para el otro.
Debo construir lo límites de mi vida yo mismo, conectando con mi fuente de valores, virtudes y amor y desde ahí, solo decir-NO, o –SI pero no, las alternativaza dudosas-puede ser, -mas adelante,-quizas. Un no, es no y no tiene otra forma de decirse que NO. Pero primero nace dentro tuyo, tus escalas, y capacidad de amor, tu capacidad de autoengaño, de destrucción, de compasión.
Un NO es NO, no es tal vez.
Cuando puedo ponerme limites a mi mismo, es sencillo ponerlos a los demás y sano. No maduramos emocionalmente hasta que no sabemos cual es el límite de nuestra vida.
Claudia Maria 9 de Febrero del 2009

Viajo en plena noche y pienso...
Viajo en plena noche y pienso: los límites, los límites.
Viajo en auto, y debo dar una conferencia sobre ese tema en un country fuera de la capital. ¿Qué les digo cuan­do me pregunten? ¿De qué hablo?
La gente está angustiada y saturada de tanto análisis y de tantas frases complicadas que explican todo y que no resuelven nada.
Aprendimos a hablar y a pronunciar discursos sofisti­cados. Pero no se modifica la vida con discursos, ése es el problema.
La gente aprendió a cargar sus propias frustraciones sobre hombros ajenos, la culpa del otro, la sociedad de con­sumo, la televisión, los juegos electrónicos, el stress...
No va más. La vida es la que debe cambiar, y con urgen­cia. Queremos vivir mejor. Bienestar, sí, y lo otro, estar bien.
El auto, raudo, recorre la carretera negra. La noche es oscura, la carretera se proyecta hacia adelante, se pierde en el horizonte. Miro por el parabrisas y me pregunto cómo verá el conductor el camino.
Yo tengo la vista confusa, titilan las luces de los vehí­culos y es un mar de focos y sombras que me nublan la visión en vez de aclararla. Me pregunto si los años no esta­rán haciendo lo suyo y mis ojos ya no son lo que eran. El oculista, pienso, el oculista... Y me resigno, y me deprimo un poco por este deterioro que el devenir del tiempo va generando en los cuerpos.
De pronto, despierto. Sucede algo extraño, todo se ilu­mina, y me relajo. Ahora veo perfecto. No, no son los ojos. Algo ocurrió afuera.
"¿Qué ha sucedido?", me pregunto.
Es la misma ruta, el mismo asfalto, la misma noche, pero todo es diferente.
"¿Qué ha sucedido?", insisto en averiguar.
Descubro el gran acontecimiento que ha derramado un haz de visión noble y segura sobre mis ojos. El problema no estaba en mí, estaba en la ruta.
Ahora la ruta, la misma ruta, tiene rayas blancas a los costados, demarcatorias, y una línea segmentada en el medio. La ruta está demarcada. Está el adentro, está el afuera y está el medio. ¡Así da gusto!
También el cerebro se me enciende. Descubrí en qué consisten los límites.
"¡Eureka!", grito hacia adentro, en memoria del glorio­so griego.
Los hijos y los limites. Barylko, Jaime
Las rayas que delimitan el camino
Sin esas rayas a los costados, sin esos límites señala­dos, la gran libertad del camino era un caos de ceguera y miedo, incertidumbre y vacilación.
Ahora es distinto. Faltaban esas rayas. Ahora están, y los límites, lejos de oprimir al viajante, lo liberan, lo prote­gen.
Llegué a la conferencia y supe de qué hablar.
¿En qué consisten los límites? En eso, en delimitaciones del camino, en cercos protectores, en marcos contenedores y referenciales.
No son un fin en sí, son un instrumento para realizar fines. Cuando ellos están uno puede actuar y elegir. Hasta, si quiere, puede salirse del camino. También para salirse hay que conocer los límites.
Eso: los límites son para que pueda haber libertad. Justamente lo contrario de lo que podría pensarse: no cer­cenan la libertad, la otorgan.
Las rayas no son el camino; el camino está entre ellas, y dentro de ese estar entre ellas tú puedes elegir el ritmo, el movimiento, el desplazamiento, la velocidad, el rumbo, el qué, el cuándo, el cómo, y si quieres dejas de moverte, te detienes, y todo lo que tu fecunda imaginación te propon­ga. Lo puedes realizar sabiendo qué va adentro y qué va afuera de esos límites, de esas rayas. Y eliges.
Esa es tu libertad, y la tienes porque tienes límites.
Libro "los hijos y los limites" Barylko Jaime

viernes, 6 de marzo de 2009

.Construir o plantar.


...cada persona en su existencia, puede tener dos actitudes: Construir o Plantar.
Los constructores pueden demorar años en sus tareas pero un día terminan aquello que estaban haciendo. Entonces se paran, y quedan limitados por sus propias paredes. La vida pierde sentido cuando la construcción se acaba. Pero existen los que plantan. Estos a veces sufren con las tempestades, las estaciones, y raramente descansan. Pero al contrario que un edificio, el jardín jamás deja de crecer. y, al mismo tiempo que exige la atención del jardinero, también permite que, para él, la vida sea una aventura. Los jardineros se reconocerán entre sí, porque saben que en la historia de cada planta está el crecimiento de toda la Tierra.

Fragmento del libro Brida, Paulo Coelho

Gracias Ana Maria Saraceno por este hermoso regalo para mi alma.

miércoles, 4 de marzo de 2009

.Mi Yo.



Mi yo…

Es la huella de mi historia

Que se dibuja en mi mano.

Yo yo…

Es la marca que aun sangra

Cuando brotan mis lagrimas

Yo mi…

Es la risa que sin tiempo

Se cayo en el agujero

Mi mi…

Es el pozo del dolor

Que ahora es alegria

Mi…

Es la fuente de la vida

La de mi agua bendita

Yo…

Es el cirio del recuerdo

De la tristeza muerta

Mi yo y mi mi…

Es el fuego eterno

Ese que brilla, aquí.

En el centro, alli dentro

En mis ojos.. en mi mano

En mi, en yo.



Greiz