
Ya nadie duda de que nos estamos acercando a un momento inexorable de nuestra historia como especie. Ni los escépticos pueden negar que algo está sucediendo a nivel planetario, algo que va más allá de los conflictos sociales y ecológicos, o la transformación del paradigma científico.
Para los que vivimos esta realidad como una experiencia energética de expansión y conexión, los tiempos se han ido acelerando. Crecimientos abruptos, ruptura de vínculos, desaparición de dolencias casi sin mediar tratamiento, percepciones acrecentadas, sincronicidades sin límite.
A veces es divertido, a veces es estremecedor, pero aquí seguimos, encontrándole un propósito a cada experiencia, sintiendo cada momento como si fuera el último.
Algunos han encontrado su propia brújula para mantenerse en eje. Otros, recién ahora se están dando cuenta de que necesitan una antes de que la realidad se termine de desmoronar sobre sus cabezas.
Desde esta editorial, hoy, quiero sugerirles doce pasos para ser felices al advenimiento del 2012.
1. MEDITACIÓN DIARIA
Ayer era recomendable, hoy es imprescindible. La meditación diaria es el combustible de nuestro cuerpo y nuestra alma para recorrer este tiempo. Háganlo de manera simple: tres fases, respiración consciente, relajación corporal, llegada de luz. Cuanto más simple, más fácil será incorporarla como hábito.
2. INTENCIÓN CLARA
No podemos continuar viviendo cada día como quien se sube a un avión y le dice al piloto: llévame adonde quieras. Necesitamos un mapa. Cada mañana, escriban cuatro cosas: la intención del día, la intención del mes, la intención para el año, y la intención de toda la vida. Puede que vaya cambiando diariamente, pero va a sostener sus acciones.
3. REGISTRO DE SUEÑOS
Nuestros sueños nos están guiando en la dirección de nuestra


