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sábado, 5 de junio de 2010
.Sobre relaciones amorosas.
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viernes, 24 de julio de 2009
. Soledad.
¡Quien no está preparado para la soledad, tampoco está preparado para la compañía! ¡Es verdad! A veces busco la compañía, pero no precisamente por el gusto de tener a cierta gente a la par, sino por el temor a estar solo.
Estar preparado para la compañía implica no pretender eternizarla, más bien, es saber y aceptar que puede acabar. También es, no creer que obligatoriamente la compañía acarrea alegría, y la soledad, tristeza. La felicidad y la desdicha pueden hacerse presentes, independientemente de si me encuentro o no, con alguien.
Si no estoy preparado para la soledad, veré la compañía de una manera muy nociva; como mi salvación o el único motivo para ser feliz. Eso podría llevarme a creer que si una relación no dura para toda la vida, entonces es un fracaso, lo cual puede provocar el aferrarme a relaciones destructivas.
Extracto del libro "Extrañando a Dina"
domingo, 7 de diciembre de 2008
.El verdadero amor.

El amor que se acaba con el pasar de los años nunca fue amor porque éste va más allá del tiempo.
El amor que se acaba al terminar el contacto físico nunca fue amor porque éste va más allá de los límites de nuestro cuerpo.
El amor que se acaba con la humillación o el desprecio nunca fue amor porque éste va más allá de las condiciones.
Mi amor por ti no morirá porque éste nunca nació lo que pasó fue que un día despertó.
Por no verte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te veo nunca más.
Por no abrazarte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te abrazo nunca más.
Te amo por lo que eres y por lo que no eres aunque no seas lo que yo creí, ni lo que pretendes aparentar.
Describiré el amor más grande que pueda imaginar y sabré que el verdadero amor es el que realmente sea así.
El amor que se acaba con la muerte de quien se ama nunca fue amor porque el amor sabe que la vida no acaba.
El verdadero amor no espera ser correspondido ni ata a nadie porque éste va más allá del interés y la dependencia.
Recordar tus ofensas no me hará dejar de amarte porque el amor no vive en el pasado y va más allá del recuerdo.
Mi amor por ti no morirá porque éste nunca nació lo que pasó fue que un día despertó.
Por no verte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te veo nunca más.
Por no abrazarte el día de hoy no te dejaré de amar Igual si no te abrazo nunca más.
Te amo por lo que eres y por lo que no eres aunque no seas lo que yo creí, ni lo que pretendes aparentar.
Mi amor por ti es hermoso y puro porque yo te amo aunque tú no me ames a mí.
Mi amor por ti no se puede olvidar ni recordar porque éste, presente siempre está.
Mi amor por ti no crece con tu compañía ni disminuye con tu ausencia.
Mi amor por ti es mucho más que el contrario de odio.
Mi amor es... Verdadero Amor.
A ti que te amo y debes marcharte te deseo lo bello y te obsequio esta canción y aunque algún día deje de extrañarte nunca dejaré... de amarte.
Canción del verdadero amor de la novela "Extrañando a Dina" de Mario Alonso Madrigal
viernes, 5 de diciembre de 2008
.Extrañando a Dina.

Extrañando a Dina
de Mario Alonso Madrigal
Aún queda mucho por aprender
Yo, que creí saber tanto respecto a relaciones amorosas, últimamente, sin querer y sin darme cuenta, observando mis experiencias, mis aciertos y sobre todo, mis errores, he visto que en materia de amor, aún me falta tanto por APRENDER... por ENTENDER... por CAMBIAR... por CORREGIR... por ACEPTAR... por MEJORAR...
DEBO APRENDER que enamorarme no es obsesionarme ni irme a los extremos.
DEBO APRENDER a no poner toda la motivación de mi vida en sólo una persona.
DEBO ENTENDER que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.
DEBO APRENDER que si pretendo tener una relación de adulto, debo comportarme como tal.
DEBO ACEPTAR que en el amor como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo solamente dificulta más las cosas.
DEBO APRENDER que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos y no debo esperar de mi pareja más de lo esperable de un ser humano.
DEBO APRENDER que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien esté conmigo.
DEBO ACEPTAR que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto para brincar.
DEBO ENTENDER que la confortabilidad brindada por la rutina es engañosa, porque la realidad está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural de la vida cotidiana.
DEBO ACEPTAR que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me dé la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por lo que no pude hacer.
DEBO ACEPTAR que alrededor del amor se han creado muchas mentiras. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo para seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en donde puse mi corazón es una farsa, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como una nueva persona.
DEBO MEJORAR mi amor propio...
Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciado, humillado o rechazado.
Para no ser tan sensible al abandono.
Para no terminar creyendo que me dejaron por feo o por tonto, y poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo necesario.
Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.
DEBO ACEPTAR que agradarle a alguien hoy no garantiza el agradarle mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto...
Si acepto que a veces las personas no pueden dar más.
Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo, y a que yo ya no le guste.
Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mí no me satisfagan.
DEBO RECORDAR que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y RECORDAR...
Que la impaciencia es producto de un impulso emocional, el cual tal vez pronto pasará.
Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo.
Que la presión se puede convertir en irrespeto.
Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influido por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, sino mi impulso, mi compulsión, y podría hacer algo de lo que me arrepienta.
Además, si soy paciente no veré la espera como sufrimiento.
DEBO APRENDER a no ser posesivo. Que alguien se marche no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y "su dueño" tiene derecho a llevársela cuando desee. Y aunque "ser dueño" de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque la creia mía, no lo es, por lo tanto...
No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo. No puedo esperar que actúe sólo de acuerdo a mis deseos. No debo controlarle, manipularle, adueñarme de ella, ni decidir su destino. No debo reclamarle a la vida por hacerme devolverle lo que me prestó.
Pero sobre todo... DEBO APRENDER... QUE NUNCA DEJARÉ DE APRENDER, y mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir.
Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores sufridos gracias a ni siquiera haber aprendido que aún queda mucho por aprender, lo único restante por hacer es, en medio de unas cuantas lágrimas, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo...
¡Bueno amigo...volvamos a empezar!
Texto extraído del libro:
"Extrañando a Dina"
Escrito por el psicólogo
Mario Alonso Madrigal
San José, Costa Rica, 2006
Para descargar el libro gratuitamente:
http://www.ilustrados.com/buscar.php?search=dina&type=and
Gracias Rudy Spillman
http://libroabiertorudyspillman.blogspot.com