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martes, 4 de mayo de 2010

.Lo Bueno, lo Malo y lo Perfecto.



por Hortensia Galvis

Desde un nivel superior de comprensión, el bien y el mal no existen, son dos caras de la misma moneda. Drúnvalo Melchisedek ilustra este principio de la siguiente manera: "En el proceso de gestación de un bebé, cuando el bien actúa, es la fuerza que acelera y facilita la formación del embrión. Si solo existiera el bien, el bebé estaría listo para nacer en tres meses, pero entonces llegaría al mundo desprovisto de resistencia. Cuando el mal interviene, hace que se retrase y se haga difícil el desarrollo del embrión. Si solo existiera el mal, el bebé tardaría dos años en nacer, lo que sería altamente inconveniente para la madre. Pero cuando ambas fuerzas trabajan juntas, el bebé nace a los nueve meses, que es el tiempo conveniente y perfecto."
La polaridad, o interacción del bien y el mal, forman el núcleo más importante del aprendizaje en tercera dimensión. Y, de la forma en que comprendas la función de estas dos fuerzas, depende la realidad que tendrás que vivir. Una creencia equivocada puede lanzarte a un conflicto permanente, o, la verdad puede hacerte percibir la perfección, permitiéndote conservar tu paz. Las dos opciones están siempre vigentes: 1) De acuerdo a las creencias religiosas tradicionales se establece una lucha irreconciliable entre los dos opuestos, y el enfoque está en combatir el mal, para que el bien

lunes, 22 de febrero de 2010

.Sincronía.




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por Hortensia Galvis
La vida nos indica por donde debemos ir, y lo hace por medio de una serie de coincidencias que nos suceden a diario. Por lo regular estas coincidencias, o sincronías, se presentan conectadas en una forma tan significativa, que desafían todos los cálculos basados en probabilidades. La única forma de llegar a comprender este fenómeno es partiendo del concepto de “la unidad de todo lo creado”. Todos somos uno, porque Uno solo es el espíritu que anima la vida a través de sus múltiples creaciones. Este concepto de unidad está también apoyado por el postulado más revolucionario de la física cuántica, que se refiere a la interdependencia que, comprobaron que existe, entre el observador y lo observado.
El psicólogo Carl Jung estuvo muy interesado en estudiar este “fenómeno de la sincronía”, y recopiló un archivo con cientos de historias sorprendentes, sucedidas a sus pacientes. Entre ellas relata el caso de una mujer que se encontraba en medio de una crisis muy aguda. Estando en consulta, mientras ella le contaba un sueño que había

jueves, 30 de julio de 2009

.Los Guardianes de su Frecuencia.



por Hortensia Galvis

La energía vital, que anima a un hombre, es como una pila interna. Si esa pila está cargada hasta el tope, nuestro estado de conciencia será “de Luz”. Cuando la pila está la mitad gastada, estaremos en “estado de penumbra”. Y si la pila se agotó, nos encontraremos anímicamente en una “zona de oscuridad”.

Cuando estamos “en la Luz”, nuestro sistema inmunológico está alto, y no enfermamos. Nos sentimos bien internamente y por ello, sin importar lo que suceda exteriormente, siempre estaremos dispuestos a ver el lado bueno de las cosas. Quien está “en la Luz”, desde lo interno crea su realidad externa, porque sus pensamientos son coherentes y por ello muy poderosos. Además, si están afinados en el amor, atraerán todo lo positivo y bello que hay en la vida.

Si después de estabilizarnos en el “estado de Luz”, logramos acumular un excedente más de energía, tendremos el impulso requerido para saltar hacia una octava superior, considerando el rango de las frecuencias energéticas. A este salto dimensional le llamamos “Ascensión”. En el mundo cuántico se ha observado algo semejante: normalmente los electrones rotan en torno al átomo, y conservan una misma órbita; pero si un electrón absorbe energía, puede saltar a una órbita superior; y si libera energía puede caer a una inferior.

Sin embargo, dar un “salto cuántico” no es del todo fácil, porque la mayoría de los seres humanos vivimos calibrados en el “estado de penumbra”. Este se caracteriza por muchos altibajos: a veces hay optimismo, y a veces depresión. Los pensamientos en este nivel son contradictorios y por ello carecen de poder creativo. Emocionalmente, quienes permanecen en estado de penumbra, son inestables y se dejan contagiar y manipular por el miedo y la agresividad de quienes los rodean.

Cuando la energía vital desciende hasta la zona de oscuridad, nuestro sistema inmune también cae y posiblemente enfermaremos. Desde el pensamiento negativo nos ponemos un lente que solo permite observar el lado malo de las cosas. Experimentamos conflictos en las relaciones, lucha por la subsistencia, y posiblemente: rechazo, tristeza, pobreza y estados depresivos. Si permitimos que la energía llegue hasta el punto de agotamiento, el grado de infelicidad puede llegar a ser tan crítico, que nos conduzca hasta el suicidio.

Mantener la energía vital alta debería ser entonces la prioridad de todo ser humano. Si realmente somos consecuentes en amarnos y apoyarnos a nosotros mismos, deberíamos convertirnos en los “guardianes de nuestra propia frecuencia energética”. Para esto es importante saber la forma de impedir que nuestro nivel de energía vital descienda, y cuáles técnicas podemos emplear para incrementar la energía, cuando nos encontremos “en la penumbra”, o “en la oscuridad”.

Existen varias formas efectivas de subir nuestro nivel de energía. Entre ellas citamos las siguientes:

1. Pensar, sentir y actuar desde el amor

2. Dormir y tomarnos el tiempo de descanso adecuado para la recuperación mental.

3. La Meditación.

4. Contacto conciente con la naturaleza, o visualizaciones que llevan la mente a descansar en la contemplación de la naturaleza.

5. Relajación.

6. La oración, no como acto de pedir que cambien las cosas, sino como acercamiento a Dios.

7. La gratitud.- Gozar de lo que tienes es el mejor acto de agradecimiento.

8. El ejercicio.- Genera endorfinas y quema adrenalina. Pone a circular la energía. Sin embargo, el exceso de ejercicio baja la energía vital.

9. Cantar y bailar, pero estas dos actividades no deben ir asociadas con el trasnocho y el alcohol.

10. Lecturas, y películas que nos enfoquen en la armonía y el amor universal.

11. Escuchar música relajante y armónica.

12. Hacer aquello que yo más disfruto, sea: pintar, cuidar el jardín, patinar, o tocar un instrumento musical.

13. La relación sexual armónica. Con el orgasmo la energía sexual se expande a todo el cuerpo y carga la pila, no solo a nivel físico sino también emocional y mental.

Como complemento a lo anterior, hay que tener en cuenta que existe una ley universal llamada la “Ley de los Vasos Comunicantes”, que regula la energía colectiva. Según esta: “Cuando se juntan varias personas con distintos niveles de energía vital, la que tiene más, le da a la que tiene menos”. Este es un proceso automático con el que debemos contar, y no un acto de vampirismo energético. Muchos acostumbran el uso de amuletos, o técnicas de protección, pero en la realidad este intercambio de energía no puede evitarse. Un individuo solo tiene dos opciones: no asistir a lugares donde se congreguen personas en estado anímico de “penumbra, u “oscuridad”; o hacerse maestro en el arte de recuperar la energía cuando sus niveles caigan.

Por eso es natural que salgamos con la energía agotada, si visitamos lugares donde haya seres humanos con la energía baja, como en entierros, visitas al cementerio, a los enfermos, o a los hospitales. También arriesgamos a drenar nuestra energía vital cuando participamos en eventos que congreguen multitudes, como en: discotecas, fiestas, cines, clubes, espectáculos, o aún en las iglesias, a donde por lo regular asisten individuos que internamente están mal, para pedir que su situación cambie.

sábado, 18 de julio de 2009

.La entrega.


La última estación de tercera dimensión se llama “la entrega”, allí el “hágase Señor tu voluntad” debe convertirse en acción consciente. La tarea es aceptar todo lo que en cada momento nos traiga la vida. Esa entrega total no es un sacrificio, si comprendemos que no hay nada que perder, ni existe una mejor opción que estemos cancelando. La voluntad del Padre está respaldada por la perfección de un plan maestro, si confiamos en él, podremos vivir sin luchas, ni conflictos interiores, sumergidos placenteramente en las aguas tranquilas de nuestra propia paz.

Saber vivir es entonces disolver todo rechazo, y aprender a amar nuestro programa evolutivo. Eso incluye: aceptarnos a nosotros mismos y amar nuestro cuerpo con todas sus características. Aceptar a los demás como son, sin pretender cambiarlos, y reconocer en ellos a nuestros entrenadores, que trabajan para hacer de nosotros los campeones del amor en acción. Además es fundamental aceptar cada evento nuevo como parte del engranaje perfecto para el cumplimiento del plan divino.


H. Galvis

sábado, 11 de julio de 2009

.NUESTRAS RELACIONES .



por Hortensia Galvis

El desarrollo de la conciencia es un viaje que nos lleva desde lo conocido hacia lo desconocido. En esa travesía el itinerario es fijo, pero cada cual es libre para acelerar o retrasar su avance. A lo largo de la vía hay paradas, donde algunos seres salen de nuestra vida; y otros entran para sustentar la trama de nuevas experiencias. Cada una de las relaciones que entablamos tiene un propósito, que es el de acercarnos cada vez más al “conócete a ti mismo”, o final del recorrido.

El encuentro con otros seres no es fortuito. Compartimos nuestra vida sólo con quienes vibran en resonancia con algún fragmento de nuestra personalidad. Según la sabiduría de los Esenios, el poder de atracción se activa cuando se cumple una de estas cuatro condiciones:

• Atraemos seres que puedan servirnos de espejo, para que, observando un defecto determinado en el otro, lo cambiemos dentro de nosotros mismos.

• Atraemos aquello que juzgamos como inadmisible. Así nos vemos obligados a comprender, aceptar y respetar la libertad de ser y de obrar de nuestros semejantes.

• Atraemos situaciones y seres que puedan brindarnos la vivencia de nuestros temores más intensos. Solo en esta forma podemos aprender a superar el miedo.

• Atraemos a quienes puedan mostrarnos los valores que perdimos, para que podamos integrarlos en nosotros nuevamente.

En términos espirituales llamamos “pruebas” a situaciones específicas, provocadas por dificultades con los demás y con nosotros mismos. Quitar esas “piedras del camino” es una tarea que se prolonga según sea nuestra actitud. Sin embargo, para todos, el aprendizaje tiene una secuencia que es irrevocable. Nuestros desequilibrios interiores causan conflictos exteriores, que primero debemos resolver a nivel físico, luego estabilizar en el mundo de las emociones y más tarde superar como obstáculos del plano mental. Al principio el individuo se ve confrontado con sus apetitos desbocados. Estará en problemas por abusos en la comida, la bebida, la sexualidad, y la ambición desmedida por obtener dinero y poder. Hasta que no adquiera un control, que equilibre esas inclinaciones, tendrá que repetir una y otra vez las mismas dificultades. Estas desaparecerán cuando amplíe sus aspiraciones más allá de los placeres físicos.

Seguidamente son los complejos y las perturbaciones emocionales las que colorean la realidad. Hay que aprender entonces a disolver impedimentos como el miedo y el odio, que son la base de muchos males, y domar, además, su séquito de acompañantes. Algunos de ellos son: inseguridad, inconstancia, mezquindad, falta de sinceridad o de integridad, rigidez, fanatismo, timidez, y tantas otras distorsiones semejantes.

En el siguiente peldaño domina la mente. Las pruebas en esta etapa están dirigidas a disolver el orgullo, la arrogancia y la crueldad de algunos seres, cuando la fama, la fortuna, o el desempeño intelectual los apoyan para sentirse superiores. Los conflictos se generan cuando el individuo tiene como hábito el rechazo y la crítica mordaz hacia quienes considera incapaces, o inferiores. La intolerancia lo va dejando solo, privándolo de las relaciones necesarias para que su calidad de vida sea satisfactoria. Pero, en la medida en que se diluye esta forma de tiranía creada por la mente, el ser se integra y desarrolla su intuición, que le abre la percepción de realidades más sutiles.

Amigo, ¡examina hoy minuciosamente cada una de tus relaciones! Ellas son el escenario donde estás haciendo tus prácticas para adquirir sabiduría. Tu recorrido es largo, porque se trata de llegar a dominar las reacciones instintivas, y despertar un propósito consciente en todas tus expresiones. Cuando surjan los problemas no generes resistencia, están ahí para que aprendas una lección sobre ti mismo. Porque quienes hacen parte de tu destino, son trozos de tu ser que debes reconocer, para cancelar el dolor y las heridas que te agobian. Todos los seres somos una sola presencia fragmentada, con el amor como único pegamento capaz de ensamblar esos pedazos, y ponerlos a vibrar al ritmo de un solo corazón.

jueves, 18 de junio de 2009

.LA INVERSIÓN DE LOS POLOS MAGNÉTICOS.





Para los científicos de nuestro tiempo la historia geológica de la Tierra es un libro abierto. Allí está escrito que en 4.5 millones de años la Tierra ha pasado, por lo menos catorce veces, por inversiones de sus polos magnéticos. Para llegar a estas conclusiones los científicos investigan las capas geológicas, donde existen sedimentos correspondientes a las distintas edades del planeta. Lo que antes fue lava, contiene todavía minerales que conservan su alineación magnética original, que puede medirse con la tecnología del radio carbono. Así se sabe que la última inversión de los polos magnéticos ocurrió en el año 13.200 AC , y se sospecha que esta fecha coincide con el hundimiento de la Atlántida.
Nuestr
o planeta alterna su polaridad cada vez que completa un ciclo, unas veces los polos magnéticos de la Tierra han estado alineados tal como nosotros los conocemos ahora, y en otros ciclos han estado invertidos. También la dirección, en la que rota la Tierra alrededor de su eje, ha cambiado de acuerdo a la orientación que hayan tenido los polos magnéticos.
El campo magnético de la Tierra se origina en el núcleo incandescente de hierro en el centro de la Tierra. La velocidad de rotación de este núcleo es variable, y según ésta se incremente o desacelere, los campos magnéticos se manifestarán con mayor o menor intensidad. A más velocidad en la rotación, corresponde un campo magnético más fuerte, y a menor velocidad de giro, un campo magnético más débil.
En el ciclo actual, el punto de máxima intensidad del campo magnético se alcanzó hace 2000 años, mientras que, en nuestros días, el campo magnético ha venido debilitándose. Y lo hace en progresión geométrica: mientras más rápido cae, con más velocidad sigue cayendo.
En una escala de 1 al 10, siendo 10 la medida de magnetismo más fuerte, en 1996 estábamos en 1.5 y ahora nos encontramos por debajo de 1. Este indicador nos muestra que estamos en la antesala de una inversión de los polos magnéticos, que, según los entendidos, puede ocurrir en cualquier momento. Cuando esto ocurra, el campo magnético, que antes nos protegía de la radiación solar y estelar también desaparecerá. Permaneceremos en un estado nulo de magnetismo por aproximadamente tres días y luego nuestro planeta comenzará a girar, pero en sentido contrario. Los polos se habrán invertido: el norte se habrá cambiado en sur, y el sur en norte. Hay que advertir que este cambio se da solo a niveles electro-magnéticos, y que no se trata de que la Tierra vaya a dar físicamente un bote de 180 grados.
Durante los tres días en que la Tierra permanezca inmóvil, la mitad del planeta quedará de cara al sol y tendrá un día muy largo, y la otra mitad observará una noche prolongada. Hay narraciones antiguas que relatan una experiencia similar, y que nos hacen sospechar que esta inversión polar se vivió en la Tierra en un tiempo más reciente al anteriormente anotado. La Biblia cuenta que Josué “mandó parar el sol”. También papiros del antiguo Egipto narran que una vez hubo un día muy largo en el que el sol salió primero por occidente y se ocultó por oriente, y luego, sin que mediara la noche, salió por oriente y se ocultó por occidente. Desde los antípodas en el Perú, se cuenta con el testimonio de los antiguos Incas, quienes por la misma época experimentaron una noche muy larga en la que “no hubo amanecer por más de veinte horas”.
Los tres días en que la Tierra permanezca quieta serán los más sagrados que haya vivido el hombre desde su creación. Tres días necesitó el maestro Jesús para convertir su carne mortal en cuerpo de luz, y ese mismo tiempo necesitará nuestra materia densa para vivir el proceso de resurrección, esta vez sin necesidad de haber tenido que pasar por la experiencia de la muerte. Al planeta de todas formas le corresponde ascender y situarse en la escala evolutiva como mundo de quinta dimensión. Pero el proceso de ascensión de los humanos es asunto individual y de libre elección. Lo lograrán quienes para entonces hayan creado su propia zona nula, esto es: cero en miedos y reacciones emocionales. Y hayan hecho la inversión polar correspondiente, con la brújula interna calibrada según los valores del espíritu; y no con el norte apuntando a la búsqueda del poder, la fama y el dinero.

Hortensia Galvis

miércoles, 6 de mayo de 2009

.LOS APEGOS por Hortensia Galvis.



Nos han enseñado a estructurar la vida como si las circunstancias fueran permanentes, como si la existencia ideal consistiera en amarrarse a una experiencia estática, donde la realidad fuera inmutable. Aprendimos a buscar estabilidad para hallar felicidad. Y esta creencia falsa nos ha llevado a apreciar más la rigidez de la muerte que la fluidez del movimiento de la vida. La tendencia marcada a querer repetir lo conocido es hoy el obstáculo más grande que tiene un hombre para alcanzar su apertura de conciencia, y representa una fórmula muy eficaz para producir estancamiento.

La vida marca ciclos de aprendizaje. Cuando uno de ellos se completa y todo se derrumba, debemos tener la sabiduría de seguir adelante sin mirar atrás. La experiencia bien vivida se entrega para liberarnos: dejamos ir nuestra infancia y la relación de dependencia a los padres; la adolescencia y el despertar de la primavera. Muchas veces quedan atrás también las relaciones de pareja, porque el compañero muere o se divorcia. Los hijos se van del hogar y dejan un vacío. Para todos nosotros hay tiempos de abundancia y de escasez; de alborotada juventud y de soledad en la vejez.

En la naturaleza solo el hombre no acepta bien el cambio y la separación. Parece no saber que para poder avanzar es preciso soltar. Por eso, cuando la realidad cambia, el ser, que no es capaz de vaciarse de lo viejo, se queda rezagado. Nadie nos enseña que hay un trabajo conciente que hacer, para liberarse de las ataduras del pasado y deshacerse del exceso de equipaje, antes de continuar la marcha. Un ciclo de vida concluye y la realidad cambia, pero la mayoría de los individuos se quedan atorados en la añoranza del recuerdo, y se niegan a contemplar el regalo de un nuevo amanecer.

Cuando existe una dicotomía entre lo que es y lo que uno desearía que fuera, se crean estados de angustia, insatisfacción, dolor, miedo y resentimientos que deben ser sanados. El individuo, que vive fragmentado, debe volver a la unidad, y esta solo se alcanza sabiendo cuál es la enseñanza evolutiva escondida tras cada ciclo de experiencias. Cuando lo conocido se derrumba y el horizonte cambia, es importante preguntarnos ¿qué debo aprender ahora? ¿Cuál es la razón para que el universo me haya colocado en esta situación?

Para disolver apegos es necesario un cierre. Lo que quedó atrás y ya no tiene validez, no debe ser alimentado con la energía del pensamiento por más tiempo. No es posible avanzar por el camino con la mirada fija en el espejo retrovisor. Cuando hay obsesión con imágenes repetitivas, que vienen del pasado, es señal de que todavía queda algo pendiente por disolver y transformar. Entonces, con la ceremonia del perdón sanamos viejas heridas, aquellas que solo con el roce del recuerdo sangran nuevamente. También podemos trabajar en la aceptación de la desaparición de un ser querido. O reconsiderar nuestras quejas, que seguramente se reducen a que alguien cercano a nuestro corazón no cumplió bien con el rol que le asignamos. En este último caso hay que comprender que la culpa es solo nuestra, pues nuestra es la tarea de aceptar que cada ser nace con el derecho y la libertad de ser él mismo.

Cortar los lazos del pasado también significa renunciar a los resentimientos generados cuando las metas humanas previstas no se cumplen. A veces la vida tuerce nuestro destino para darnos la oportunidad de realizar una misión evolutiva trascendental, que el ojo humano no ve, porque el cerebro no conoce.

La práctica espiritual que hoy proponemos será la de disolver todos los apegos. Que cada ser construya con estas bases su ritual sagrado de destrucción, para que, con esa liberación, el camino de la Ascensión se haga posible. Porque la cuna de la nueva conciencia es el vacío.

jueves, 30 de abril de 2009

.Lograr las cosas sin esfuerzo.


por Hortensia Galvis
Una de las diferencias entre las nuevas generaciones y sus progenitores está en la actitud que tienen respecto al trabajo. La sabiduría popular dice “quien honradamente quiera ganar, lo ha de sudar”. Anteriormente esto era un hecho indiscutible, prosperar significaba esfuerzo y trabajo persistente. Hoy el individuo quiere las cosas ya, y no desea ni esperar, ni luchar por conseguirlas. Esto ha generado graves problemas en nuestra sociedad, pues algunos no tienen inconveniente en pisotear los principios de la moral y de la ética. Así hemos llegado al imperio del dinero rápido, obtenido con el tráfico de drogas, al sicariato organizado, y a todas las modalidades imaginables de corrupción.
La humanidad contemporánea siente internamente un impulso que es correcto: ha llegado el tiempo de materializar nuestros deseos, sin tener que luchar. Pero hay algunas reglas del juego que las mayorías desconocen, tal vez porque no han tenido, ni la información adecuada, ni quien les enseñe el manejo de los principios cósmicos que rigen la creación.. En la era que acaba de terminar, la Tierra estaba anclada a frecuencias vibratorias de tercera dimensión. Entonces el acto de crear dependía de una determinada secuencia de acciones: primero se concentraba el pensamiento en el objetivo, se agregaba la emoción (consciente o inconscientemente), pero, antes de lograr el éxito, era imprescindible que la persona realizara el esfuerzo apropiado para alcanzar su meta. Ocurre que en estas últimas décadas el pulso del planeta, (o frecuencia Schumann) se ha estado elevando en forma constante, mientras que el magnetismo terrestre ha caído y continúa cayendo. Cuando ambas fuerzas alcancen un punto crítico, el anclaje a tercera dimensión se levantará y tendremos “un nuevo cielo y una nueva Tierra”. Ahora nos encontramos dentro del período de transición, pero mientras más nos acerquemos a ese punto cero, llamado “El Cambio de Era”, estaremos incrementando la posibilidad de experiencias de cuarta dimensión. Por eso ahora crear es más sencillo. ¿Deseas solucionar algo? Tu punto de partida es la intención, (enfocas tu mente en aquello que deseas, ya realizado), luego añades la emoción, y sin hacer ningún tipo de esfuerzo, el poder del espíritu materializará tus deseos, siempre y cuando no estén en contradicción con el plan divino. Pero hay algo que debes tener en cuenta: la magia de “lograr las cosas sin esfuerzo” es una posibilidad de cuarta dimensión, que solo estará a tu alcance si tu frecuencia de vibración es correspondiente a ese nivel de evolución. La única forma de no tener que luchar, y conseguir lo que anhelas es aprendiendo a permanecer centrado en el espíritu. La promesa del maestro Jesús es real “Buscad el reino de Dios y el resto se os dará por añadidura”. Sabrás qué tan avanzado estás en el camino de la ascensión simplemente observando qué tanto demora tu pensamiento enfocado en crear sus objetivos. Seres iluminados, como Sai Baba, logran la materialización inmediata de lo que desean, solo como respuesta a su intención. Paradójicamente, cuando un ser ha alcanzado ese nivel de maestría, todas las metas materiales y las riquezas del mundo carecen de importancia. En el modelo tridimensional de realidad, el factor tiempo trascurría en forma lineal y esta orientación obligaba al hombre a planear su vida con anticipación. Ahora comenzamos a vivir la etapa del “no tiempo”, y viajamos sumergidos en la multi-dimensionalidad. Esta opera como sincronía perfecta de múltiples sucesos que, para crear algo nuevo, encajan como un rompecabezas. Por ello se nos recomienda cancelar todo intento de preparación, porque en el tiempo multi-dimensional solo existe el “ahora” y no se dan respuestas anticipadas. El poder de conseguir las cosas sin esfuerzo está fundamentado en la activación de la conexión con el espíritu y ocurre con la sincronía propia del tiempo multi-dimensional. ¿Surge un imprevisto desagradable? Céntrate en tu corazón y, desde la intimidad de tu ser, envía este mensaje: “Señor, te pido solución divina para este problema.... ( se visualiza el incidente ya resuelto) ¡Gracias, gracias, gracias!”. Después, puedes disfrutar observando como tus inconvenientes se disuelven sin dejar rastro, y el calidoscopio de tu realidad se agrupa en nuevos patrones más armónicos, permitiendo la manifestación de un orden más elevado.

martes, 7 de abril de 2009

.El arte de soñar despiertos.




por Hortensia Galvis

A Cenicienta se le apareció el hada madrina, y la convirtió en princesa. ¿Fue eso buena suerte, casualidad, o pura fantasía? ¡Nada de eso! Puedo asegurarles que Cenicienta era una maestra en el arte secreto de soñar despierta. Y que seguramente aplicó correctamente todas las técnicas de la ensoñación creativa, logrando espectaculares resultados.

El hada madrina es el poder de la imaginación, que usado en forma consciente puede concederte todo lo que pidas. Basta con aplicar un método muy simple: primero enfocas la mente en aquello que deseas. Imagina que ya se ha hecho realidad, y déjate seducir por esa posibilidad añadiéndole color y sentimiento. Debes aprender a rumiar ese pensamiento, una y otra vez con mucha persistencia, añadiendo siempre el ingrediente de las emociones. Luego entrega tu sueño al universo y solo te queda esperar y observar. ¿Cuánto tiempo demorará en materializarse? Depende del grado de intensidad y del convencimiento con que funcione tu imaginación creadora.

Igual que en tu cuerpo existe comunicación de cada célula con el cerebro, también tus aspiraciones alcanzan la mente universal. El pensamiento es energía, que viaja rasgando dimensiones, hasta realizar su contacto cósmico. Luego esa fuerza retornará a ti, y el plano físico materializará tu sueño. Sin embargo, debes saber que para obtener lo que deseas existen algunos requisitos:

1) Tienes poder para crear todo aquello que desees siempre y cuando sea algo para ti mismo. Esto quiere decir que, puedes orar, o enviar Luz a otras personas, pero no tienes potestad de crear por ellos. Lo correcto entonces es soñar yo, para realizar mis propios sueños.

2) Tu petición también será negada si lo que deseas interfiere con tu aprendizaje. Supongamos que sufres de colitis, porque vives en un estrés continuo. Si tu tarea evolutiva es aprender a eliminar la prisa y la impaciencia; tu malestar no sanará solamente con soñar despierto. Necesitas esforzarte en adquirir serenidad y calma, para poder conservar tu estado de armonía.

3) Cuando usas tu imaginación creadora, nunca, por ningún motivo, debes dejar que intervenga la razón. El raciocinio intelectual cumple una función importante para la supervivencia. Pero, la actividad sutil de imaginar hace parte de una facultad superior del hombre, que la mente no alcanza a comprender. Si dejas que el intelecto participe, este seguramente pondrá etiquetas de “imposible” y terminará por sabotear todo el proceso.

4) Tus deseos deben caber dentro del contexto de lo realizable, hablando en términos humanos. Si deseas convertirte en un insecto, pues... ¡no lo lograrás!

5) Ten claro que el universo es quien decide qué pasos debe dar para alcanzar el objetivo. A ti te corresponde solo enfocar los resultados. Debes confiar en que la inteligencia universal sabrá acomodar, mejor que tú, las circunstancias más favorables a sus fines.

6) Según la “Ley de Correspondencia”, lo que ahora tienes es lo que tus pensamientos, palabras y acciones han creado para ti. Si quieres mejorar tu situación actual, el método más seguro de lograrlo es haciéndote correspondiente con aquello que deseas. Por ejemplo: si el miedo a perder, y el miedo a enfrentar han hecho de ti una persona avara y mezquina, seguramente la pobreza será una constante en tu vida. Pero, si trabajas en disolver esos miedos y te abres a compartir, la abundancia vendrá como resultado inevitable.

7) La última condición para obtener lo que deseas es el silencio. Hablar de tus ideales dispersa la energía, y además te somete a una opinión mental ajena, que puede tener fuerza para abortar tu intento.

En esta época dramática de caos se necesitan soñadores poderosos, que imaginen una realidad de luz para el futuro de la humanidad y de la Tierra. ¡Únete concientemente a ellos! El mismo tiempo que empleas en acrecentar tus miedos, dedícalo a soñar en forma ilimitada todas las bendiciones que tu ser anhele. Atrae: paz, abundancia, salud y convivencia armónica. Antes de lo que piensas, tu mismo estarás maravillado con los resultados.

viernes, 13 de febrero de 2009

.Disolver conflictos.


Todos los seres humanos tenemos dos aspectos que mostrar al mundo: la cara amable, con todas las cualidades y fortalezas que hemos desarrollado, y el aspecto negativo con todos nuestros defectos, fallas de carácter, e innumerables carencias. A esto habría que añadir que cuando la parte positiva está muy desarrollada, por lo regular también la sombra es muy poderosa.

La ciencia de la felicidad consiste en saber alinearse para poder obtener lo mejor que cada ser tiene para dar. Esto se logra solamente cuando somos capaces de mantener nuestro enfoque en su lado positivo. Cuando ocurre lo contrario (percibes reiteradamente sus defectos, no escatimas en la crítica, y rechazas un determinado comportamiento que tú desapruebas) entonces creas la correspondencia exacta para que esa persona descargue en ti toda su negatividad. Realmente todo depende del lente que tú uses, porque es tu enfoque el que crea las correspondencias. Tus experiencias siempre responden a una ley cósmica que decreta: “De lo mismo que tu das, recibes”.

Consideremos por ejemplo el caso de una pareja de enamorados. Cuando están de novios normalmente los dos se regocijan en las cualidades del otro, y su relación los transporta hasta la cumbre de la felicidad y la armonía. Sin embargo, en el momento en que comienza su convivencia, empiezan a notar los defectos del compañero, y sus atributos positivos fácilmente pasan a segundo plano. Entonces la polaridad cambia, y se comienza a atraer es lo peor que la pareja tiene para dar, naturalmente en detrimento de la felicidad mutua.

Todo conflicto en las relaciones comienza con el enfoque de la mente en un aspecto negativo del otro. La mente juzga, hace su propia interpretación de lo que ve, y luego condena. Cuando un patrón mental ha sido creado, la energía fluye en la dirección que se le imprime, hasta devolverse y producir un resultado. En el caso antes citado las consecuencias serán: perder la paz, y atraer cada vez más sufrimiento. Con el agravante de que, una vez ese patrón mental queda establecido, será más fácil reciclar desdichas, que cambiar las actitudes ya establecidas.

La crítica y el chisme son un paso más adelante en este proceso de crear conflictos. Cuando la palabra hablada se une al pensamiento negativo, quiere decir que la energía de creación, que hemos emitido, llevará más fuerza. Tarde, o temprano el boomerang que hemos lanzado retornará a su dueño, trayendo consigo una carga negativa, que invariablemente producirá roces, disgustos y molestias.

Te preguntas entonces ¿por qué nadie me quiere? ¿Por qué mis relaciones están llenas de asperezas y solo recojo incomprensión y agresividad de quienes me rodean? ¡Observa tus pensamientos, y tus palabras! En tu mente tienes la energía para crear tu realidad. Si escoges pensar lo peor del otro, atraerás lo peor que él, o ella tiene para dar. Si reconoces sus valores, y te enfocas en ellos, ocurrirán dos cosas, ambas favorables:



1) Te sentirás bien contigo mismo y
2) Esa persona estará abierta para compartir contigo sus tesoros internos.

No olvides que hasta el criminal más empedernido, hasta el ser más abominable, posee una chispa de luz en su corazón. Concéntrate en reconocer esa chispa, y experimentarás en tu mundo la milagrosa transformación que solo el poder del amor sabe brindar.DISOLVER LOS CONFLICTOS...
Hortensia Galvis