
Tú fuiste, eres y serás siendo mi creación. La mejor, la única creación capaz de obtener y conseguir todo lo que quiere. Eres el ser que con solo desear, logras poseer.
Entonces, lo que pidas.
Pues bien, te cree entonces con una similitud, por no decir que eres exacto.
Tú tienes el poder de cambiar todo lo que este a tu alrededor. Eres un ser con la capacidad de mejorar o de turbar tu entorno. Tú eres quien limita tu poder, eres quien limitas tu poder, eres quien recoge lo que siembras. Tú eres el que logras al final tener una vida como la has forjado, tú eres quien empañas tu destino y camino con nubes grises y oscuras que tapan la luz de tu destino. Tú eres quien tropiezas constantemente sin darte cuenta, que fue la misma piedra que habréis tropezado algún tiempo atrás.
Yo vine a redimir tus pecados. Yo morí ese día ante tus ojos, para que vieras mi Amor por ti. Yo he recogido todos tus sufrimientos, pesares y tristezas para que seas libre, perfecto y firme en tu andar; no lo hagas, no sigas haciendo lo que más te hace daño.
Ensucias diariamente tu cuerpo, tu mente y tu Espíritu.
Pon mucha atención a lo que hoy te diré, MI GRAN CREACIÓN:
Tu cuerpo: este es el mayor y mejor templo a donde puedes estar, entrar y posar. Tú eres el mejor templo que pude haber edificado, la mayor y extraordinaria arquitectura solidificada, ¿entonces, por que aún así la ensucias? Si tomaras conciencia plena, total y absoluta de lo que te digo ningún ser humano padeciera de enfermedades o pestes.
Serías toda una divinidad, como quiso mi Padre que todos en la tierra fuesen.
Tu Mente: profanas, mientes, cometes constantemente adulterios, te instruyes, te cuestionas diariamente, sobrecargas en exceso tu capacidad, dejando a un lado, casi olvidado, el niño que pide a gritos salir de donde lo tienes encerrado,


